Obispos chilenos desconocen destrucción de documentos sobre abusos a menores

Santiago de Chile, 1 ago (EFE).- La jerarquía del clero chileno reunida en una asamblea extraordinaria de la Conferencia Episcopal de Chile en la localidad costera de Punta de Tralca, aseguró hoy desconocer una eventual destrucción de documentos sobre abusos sexuales cometidos por sacerdotes a menores.

Así lo señaló el portavoz de los 34 obispos que forman parte de esta cita, Jaime Coiro, quién reafirmó los dichos de monseñor Fernando Ramos de que los obispos “no tenían antecedentes de una destrucción de documentos”.

El hecho había sido denunciado por el papa Francisco, tras la reunión el pasado mes de mayo con los obispos chilenos en Roma y después por el fiscal Emiliano Arias, quien está encargado de indagar las denuncias de abusos sexuales a menores por parte del clero de la Iglesia austral.

“La Conferencia Episcopal, como tal, y en esa condición hablaba monseñor Ramos, desconoce los posibles detalles de la eventual destrucción de documentos”, añadió el portavoz de la Iglesia.

Sostuvo que “no se sabe a que documentos se refería, entonces mal se pueden tomar decisiones sobre situaciones que no se conozcan. En la medida que se conozcan, las respectivas jurisdicciones podrán hacer lo propio”, apostilló Coiro en una atiborrada rueda de prensa.

Según Coiro, los obispos chilenos que abordan en Punta de Tralca la delicada situación que vive la Iglesia católica por las denuncias de abusos sexuales contra menores de edad han escuchado en esta cita la opinión de una serie de invitados.

“También se ha realizado un primer abordaje del actual escenario y sobre el que se aseguró que se ha cooperado con el Ministerio Público y con la investigación que se lleva a cabo”, agregó.

Finalmente señaló que los obispos se referirán públicamente a la conclusión de estas reuniones el próximo viernes y declinó referirse al caso de un sacerdote de Chillán, en el sur de Chile, denunciado por abusos a menores, y que ya tendría antecedentes por este ilícito.

La Iglesia chilena está desde hace tiempo sumida en una crisis por escándalos de abusos sexuales, que el papa consideró calumnias hasta su visita al país el pasado enero, tras la cual decidió enviar a Scicluna y emprendió varios cambios en la jerarquía católica local.

Hasta ahora, el pontífice ha aceptado las renuncias de cinco obispos, algunos de ellos acusados de encubrir abusos, mientras han surgido nuevas denuncias, como las que apuntan a religiosos marianistas y a un excanciller del arzobispado de Santiago, Óscar Muñoz, que está en prisión preventiva. EFE