Obispos exhortan a evitar que disminuyan recursos para el sector salud

Foto: proceso.com.mx

Foto: proceso.com.mx

México, 13 Oct (Notimex).- La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) pidió respetar el presupuesto para salud y el derecho de acceder a un servicio digno, universal y de calidad, con abasto óptimo de medicamentos.

En un mensaje denominado “Es mejor prevenir, que remediar”, la Dimensión de la Pastoral de la Salud del organismo que encabeza por monseñor Domingo Díaz Martínez, afirmó que la salud es una gran necesidad real de nuestro país.

“Vale la pena destinar recursos a la salud pública en México, ya que será para el mayor bien de nuestros ciudadanos, pues incluso quienes hoy gozan de buena salud, algún día recurrirán a los servicios sanitarios; por ello estamos convencidos de la importancia de la salud preventiva”, expuso.

Los obispos invitaron a la Cámara de Diputados a escuchar las voces de quienes piden no se reduzca el presupuesto para servicios de salud; que los recursos se utilicen de manera honesta, transparente, y que los tres órdenes de gobierno apoyen a médicos, enfermeras, enfermos y sus familias, pues eso también “es apoyar a México”.

Estas reflexiones se plantearon en el marco del XVI Encuentro y XIII Curso Nacional de Pastoral de la Salud, que se celebra como parte de la Comisión Episcopal de Pastoral Social de la Iglesia Católica, efectuado del 10 al 13 de octubre en Xalapa, Veracruz.

Explicaron que durante el encuentro, integrantes de esta dimensión señalaron que “los países en vías de desarrollo, como México, tienen áreas de vital importancia que si bien deben atenderse, también requieren incrementar sustancialmente el soporte económico necesario para evitar el avance de la pobreza y la desigualdad social”.

“Lo que no se invierta hoy en prevención, se pagará más tarde en atención”, alertaron los purpurados, quienes insistieron que la salud es un sector fundamental y base de toda política social que genera equidad e igualdad; éste se debe impulsar y promover “ya que cuando se carece de ella, se carece de todo”.

“La enfermedad conlleva no solo la pérdida del bienestar físico, psicológico y social, sino que también remolca consigo la tranquilidad, armonía y paz de la familia, a la que inhabilita directamente en su economía, e incrementa la criminalidad”, añadieron.