Operativo contra crimen recrudece violencia en estado mexicano de Guanajuato

Manuel Mora MacBeath.

Salamanca (México), 10 mar (EFE).- La violencia en el céntrico estado mexicano de Guanajuato se recrudeció tras el operativo “Golpe de timón” contra el Cártel Santa Rosa de Lima, responsable del incremento de homicidios y el robo de combustible.

Este fin de semana, en Salamanca, donde está la principal refinería petrolera del centro del país, un bar en el que se reunían presuntos miembros del Cartel de Santa Rosa de Lima fue atacado a balazos dejando 15 muertos y cinco heridos.

La alcaldesa de Salamanca, Beatriz Hernández Cruz, llamó al gobernador del estado, Diego Sinhue Rodríguez, a “trabajar sin descanso para recuperar la seguridad” en esta ciudad, una de las más afectadas por la violenta confrontación de los carteles.

Fuentes judiciales atribuyeron el ataque al cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que está enfrentado al Cártel Santa Rosa de Lima por el control del robo y distribución de combustible en el Bajío mexicano.

La Fiscalía General del Estado (FGE) detalló que siete hombres encapuchados y vestidos con ropa táctica amagaron y robaron a clientes de “La Playa Men’s Club” para después disparar.

Las autoridades desplegaron un operativo para buscar a los responsables, en el que participaron elementos de las fuerzas armadas, pero las autoridades no los han logrado detener.

La alcaldesa reiteró su llamado al Gobierno estatal debido a que Salamanca, una localidad de 273.271 habitantes y señalada como una de las zonas más violentas de México, no cuenta con policía municipal.

“Recuperar a nuestra policía es una decisión tomada que ha de concretarse con voluntad y firmeza”, apuntó Hernández en una conferencia de prensa.

La alcaldesa denunció que al entrar en funciones hace cinco meses recibió instalaciones de seguridad “totalmente descuidadas, unidades arrumbadas, patrullas inservibles, equipos tácticos en desuso, todo producto de cuando se dejó perder nuestra Policía Municipal”.

En Salamanca está ubicada una de las seis refinerías que operan en el país y desde aquí se abastece de combustible a la región central de México, por lo que es un punto clave para las bandas dedicadas al robo de combustible.

A finales de enero, afuera del complejo petrolero “Antonio M. Amor”, las autoridades encontraron una camioneta con explosivos, y cerca de ahí un cartel con amenazas al presidente López Obrador, todo esto en medio de la crisis de abasto por la ofensiva contra el robo de combustible.

Un día antes del ataque al bar, el presidente López Obrador refrendó su decisión de combatir el robo de combustible, que ha provocado a la estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) pérdidas por 65.000 millones de pesos (unos 3.334 millones de dólares) el año pasado, según cifras oficiales.

El operativo “Golpe de timón” fue lanzado el 4 de marzo con la intervención de un millar de efectivos en el poblado Santa Rosa de Lima, municipio de Villagrán, centro de operaciones de José Antonio Yépez “El Marro”, presunto líder del cártel de huachicoleros (ladrones de combustible).

Las autoridades detuvieron a siete personas, pero tres fueron liberados, incluida la operadora financiera del cártel, dado que la Fiscalía General de la República no hizo cargos por delincuencia organizada.

Santa Rosa de Lima, de 2.800 habitantes, permanece tomada por fuerzas mexicanas tras superar la oposición de los pobladores de este lugar, que quemaron vehículos y bloquearon caminos, lo que eventualmente permitió que escapara Yépez. EFE