Oposición salvadoreña da portazo a propuesta de FMI de crear nuevos tributos

San Salvador, 15 feb (EFE).- Los partidos opositores del Congreso salvadoreño dieron hoy un portazo a la propuesta del Fondo Monetario Internacional (FMI) de crear tributos o incrementar los existentes para corregir la crisis financiera que atraviesa el país, aseguraron hoy dos líderes de la derecha.


El secretario general del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Rodolfo Parker, señaló que el “menú” presentado por el FMI “se reduce al cobro de impuestos” y está vetado por los partidos de la oposición, que suman 53 de los 81 votos en el Congreso.

“Ninguno está anuente a ir en dirección a que los problemas fiscales se resuelvan con impuestos, no hay ninguna disposición a imponer impuestos a la población” y “lo hemos dejado planteado todos los partido de oposición”, dijo Parker a la prensa.

Detalló que la apuesta principal de la derecha salvadoreña es salir de la crisis financiera, que tiene al país en riesgo de caer en el impago de la deuda a corto plazo, mediante el “crecimiento” económico y la “austeridad” estatal.

Mauricio Interiano, presidente de la Alianza Republicana Nacionalista (Arena), secundó a Parker y señaló que estas medidas son para “evitar cargar a la ciudadanía con más impuestos”.

Arena es el principal partido de la oposición con 35 votos en el Congreso y tiene la llave para la aprobación de préstamos y emisión de bonos.

Ambos dirigentes se refirieron al tema tras una reunión entre los partidos y diputados en el Congreso en la cual el presidente, Salvador Sánchez Cerén, y su Gabinete Económico informaron sobre reuniones sostenidas entre el Gobierno, el FMI y el Banco Interamericano de Deresarrollo (BID).

Interiano señaló que el informe dejó entrever que “hubo muchas palabras” y “no hubo mucho avance” porque “no se ha visto que se esté llegando a algo concreto”.

El Gobierno salvadoreño informó este mismo día que el FMI le exigió a El Salvador un pacto entre partidos políticos sobre reformas fiscales para acceder a firmar un acuerdo precautorio que ayude al país a enderezar sus finanzas públicas.

La “polarización política” salvadoreña, protagonizada principalmente por el oficialista Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y Arena, llevó recientemente a la agencia internacional Fitch Ratings a bajar la calificación de riesgo de El Salvador de categoría “B+” a “B”

Dicha “polarización” fue atizada con el abandono de Arena de las negociaciones para buscar una reforma fiscal y de pensiones, las cuales dejó tras aprobarse el presupuesto nacional de 2017 sin sus observaciones.

El partido opositor ha asegurado que no retomará las negociaciones ni dará sus votos para emitir bonos o contratar préstamos hasta que el Gobierno corrija el presupuesto, el cual considera empeorará la situación de las finanzas públicas.

En 2016 Arena apoyó la emisión de 550 millones de dólares en bonos de los 1.200 millones que pidió el Gobierno y condicionó los 650 millones restantes a la inclusión en el presupuesto nacional del 2017 el pago a las pensiones de los militares y un aumento de 8 % a los salarios de los trabajadores de la sanidad pública, entre otros puntos. EFE