Durango, Dgo.
Una joven que se dedica a la venta de caricias en el centro de la ciudad fue víctima de un robo, en el que el presunto responsable es su cliente; la fémina pidió ayuda policial, pero el presunto ladrón no fue localizado.
La afectada es una mujer de 25 años de edad que, el lunes por la tarde, le prestó sus servicios a un hombre de unos 35 años de edad.
Para ello, ambos ingresaron a una habitación de un hotel de la calle Progreso y, una vez que concluyó el encuentro, el varón se apresuró a irse argumentando que tenía prisa.
Ella no le tomó mayor importancia a la situación, pero cuando revisó sus cosas, se dio cuenta de que ya no tenía consigo su billetera, por lo que salió a toda prisa pero el individuo ya se había alejado.
Ante ello, solicitó asistencia policial que llegó poco después, pero el presunto ladrón logró darse a la fuga, por lo que se le recomendó denunciar ante la Fiscalía General del Estado para que el caso se investigue. Se desconoce cuánto tenía consigo la fémina.



