Organizaciones fronterizas de EE.UU. auguran un año difícil para inmigrantes

786237Tucson (EE.UU.), 8 ene (EFE).- Los directivos de una coalición de defensa de las comunidades fronterizas de Estados Unidos señalaron hoy que este 2016 será un “año difícil” para la comunidad inmigrante de este país.

“Estamos trabajando para impulsar reformas en las políticas de control fronterizo, que lamentablemente han traído una estela de violaciones de los derechos humanos”, dijo a Efe el director de la Coalición de Comunidades Fronterizas del Sur (SBCC), Cristian Ramírez.

Esta organización celebró hoy un encuentro en Tucson, en el estado de Arizona, fronterizo con México, en el que analizaron diversas propuestas para modificar las políticas internas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), un organismo “que ha estado fuera de control”, según Ramírez.

En el plan de reformas que esta organización plantea, los activistas se han enfocado en tres puntos, uno de los cuales consiste en colocar cámaras corporales a los agentes fronterizos y que de esta manera se vigile y reduzca el número de incidentes violentos.

Los casos de perfil racial es otro de los componentes que estudia la coalición, al igual que la posibilidad de extender una solicitud al presidente Barack Obama para incrementar el número de agentes de asuntos internos al interior de este cuerpo de seguridad.

En el caso de Arizona, los miembros de la coalición señalaron que los problemas más relevantes en esta área de la frontera son las muertes en el desierto y las redadas que iniciaron las autoridades migratorias.

En la frontera de Nuevo México, los activistas denunciaron la existencia de prácticas de perfil racial en los puestos de revisión de la Patrulla Fronteriza.

Cynthia Pompa, representante de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles en Nuevo México, señaló que los residentes de esta parte de la línea fronteriza suelen ser objetos de “abusos verbales, agresiones psicológicas y detenciones prolongadas sin justificación”.

Los activistas afirman que en el caso de California, los muros que dividen las ciudades de San Diego (EE.UU.) y Tijuana (México), sumado a una fuerte presencia de la Patrulla Fronteriza, convierten a esta zona en una “frontera militarizada”.

“San Diego es una puerta de deportación hacia México, se ven entre 80 y 120 inmigrantes deportados por día”, afirmó Adriana Jasso, del Comité Amigos de San Diego.

Los activistas coincidieron que sin lugar a dudas el mayor drama fronterizo se observa actualmente en el estado de Texas, con el continúo cruce de menores sin acompañantes adultos y familias centroamericanas. EFE