Padres de jóvenes arrestados en Nicaragua afirman estar “destrozados”

Managua, 11 sep (EFE).- Los padres de jóvenes detenidos en medio de la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua afirmaron hoy estar “totalmente destrozados”, por lo que consideran se trata de acciones injustas por parte del Gobierno.

“Si se hubiera tenido cordura, lucidez, inteligencia, humanidad, no estaríamos como ahora, pidiendo (libertad para) los jóvenes encarcelados, en vez de darles la oportunidad de que se formen. Estamos totalmente destrozados”, dijo entre llantos, Tamara Zamora, madre de Amaya Eva Coppens, una estudiante de medicina capturada recientemente.

Al menos 309 personas han sido arrestadas en el marco de la crisis que atraviesa Nicaragua desde el estallido social de abril, según los organismos humanitarios.

Dichos organismos, especializados en la defensa de los derechos humanos, consideran a esas personas “presos políticos”, debido a que fueron encarceladas por protestar contra el presidente Daniel Ortega.

Uno de ellos es el líder del Movimiento 19 de Abril Masaya, Yubrank Suazo, cuya vivienda fue incendiada en julio pasado, tras leer un pronunciamiento en el que la ciudad de Masaya se declaraba “libre del dictador”, en referencia a Ortega.

“Él es inocente, el delito de él es amar a su patria”, dijo el papá del manifestante, Wilfredo Suazo, quien tampoco pudo contener las lágrimas.

Más de 30 personas fueron detenidas por razones similares a las de Coppens y Suazo entre el sábado y el lunes pasado, según el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh).

La oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) ha responsabilizado al Gobierno de “más de 300 muertos”, así como por ejecuciones extrajudiciales, torturas, obstrucción a la atención médica, detenciones arbitrarias, secuestros, violencia sexual, entre otras violaciones a los derechos humanos.

Los señalamientos de la Acnudh fueron respaldadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha emitido dos informes con conclusiones similares.

Ortega, quien niega todos los señalamientos, sostiene que es víctima de un intento de “golpe de Estado”.

Las manifestaciones contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción. EFE