Padres de sueco creen que fue detenido en Ecuador por su amistad con Assange

Daniela Brik

Quito, 16 abr (EFE).- Dag Gustafsson y Görel Bini Gustafsson, padres del experto informático sueco Ola Bini, creen que su hijo fue detenido en Ecuador por “la amistad” que tenía con Julian Assange y por tener “un montón de ordenadores y equipos electrónicos”, pero aseguraron que no forma parte de WikiLeaks.

“Mi creencia es que, uno, lo han arrestado por ser amigo de Julian Assange, lo cual no es ningún secreto, y dos, por tener un montón de ordenadores y pertrechos electrónicos”, dijo hoy a Efe Gustafsson en una entrevista en un hotel de la capital ecuatoriana.

Consideró que “eso fue suficiente para que el Gobierno y la Policía (de Ecuador) lo detuvieran”, pero “eso es una violación de los derechos humanos porque pueden encontrar miles de ecuatorianos, quizá no amigos de Assange, pero sí con computadoras”.

Bini, de 36 años y nacionalidad sueca, fue arrestado el pasado jueves -el mismo día que Ecuador suspendió el asilo a Assange en su embajada en Londres- como presunto miembro de una “red de espionaje” que se dedicaba a infiltrarse en sitios oficiales y obtener información electrónica, según el Gobierno ecuatoriano.

Ecuador sostiene que esa red podría haber sido dirigida desde su misma Embajada en Londres, donde Assange trató de instalar un “centro de espionaje”, en palabras del presidente Lenín Moreno.

Su secretario particular, Juan Sebastián Roldán, dijo en entrevista con Efe que Bini, experto en informática que llegó a Ecuador hace seis años de la mano de la empresa ThoughtWorks, visitó al fundador de WikiLeaks en “catorce” ocasiones, la última vez en “enero”.

En prisión preventiva por 90 días, Bini fue visitado este martes durante diez minutos por sus padres, que llegaron de Suecia el lunes tras conocer la detención de su hijo.

“Está físicamente bien pero preocupado y un poco en estado de shock. No entiende por qué está en prisión y está preocupado por su seguridad personal”, subrayó la madre.

Sus progenitores piensan quedarse en Quito al menos hasta la próxima audiencia, prevista para finales de esta semana o principios de la que viene porque su abogado ecuatoriano, Carlos Soria, interpuso un recurso ante un tribunal superior provincial sobre sus condiciones de arresto.

“Esperemos que esto cambie la situación, de prisión a un arresto domiciliario, o incluso mejor que sea liberado”, señaló el padre.

Bini llegó a Ecuador después de haber trabajado cinco años en Chicago para la misma empresa, que se dedica a proyectos de software libre con el fin de mejorar la privacidad de los usuarios en internet.

Por su trabajo solía hacer numerosos viajes, sobre todo a Brasil, donde tenía a técnicos programadores, si bien su casa estaba en Quito.

“Ecuador era su casa. Le gustaba esto”, aseguraron sus padres sobre esta etapa de su vida, y recordaron que tiene un hermano menor que también vivió en el país por “un año o año y medio” y regresó a Suecia con su novia ecuatoriana.

De los negocios de su hijo poco saben sus padres, quienes sólo aseguran que “no es ningún hacker”, sino un “chico regular interesado en software y computadoras”.

“Su interés o foco de interés es el aspecto digital de los derechos humanos, la libertad de expresión y la integridad personal en el internet. ¡Esa era su pasión de vida!”, subrayó Gustafsson.

Una “pasión” que hace unos años le acercó a Assange, ahora encarcelado en Londres y pendiente de una decisión sobre su extradición a EE.UU. por la difusión de cientos de miles de documentos secretos.

Preguntados por Efe sobre esa amistad, dicen no saber “cuándo” o “cómo” se gestó, pero sabían que lo ha visitado.

“Ola tiene amigos por todo el mundo, y alzarán su voz por él porque es una de las personas más justas en el mundo”, indicó su padre.

“Desde su infancia tiene una fuerte conciencia del bien y del mal, y ha alzado su voz para defender lo que está bien y no ha aceptado la injusticia y el mal”, aseguró.

Un “bien” que veía en la necesidad de una mayor privacidad en el internet con el fin de evitar que los Gobiernos pudieran espiar a los ciudadanos, misión que él apoyó mediante programas de encriptación, desde el año pasado desde otra empresa creada en Quito, Centro de Autonomía Digital (CAD).

Su madre relató que en su visita a prisión les contó “lo que ha estado haciendo y que seguirá haciéndolo cuando salga”, porque “no ha estado haciendo nada de lo que le acusan”, según su padre.

A Ecuador, el informático llegó desde EE.UU. con su mujer sueca, pero se divorció y tiene una novia ecuatoriana.

Su pasión también por las artes marciales le llevaban a Japón el pasado jueves, cuando fue detenido en el aeropuerto de Quito.

Pese a llevar ocasionalmente un look parecido al del fundador de Wikileaks, y a distintas informaciones en la red, Gustafsson subraya que no tiene ninguna relación con esa organización.

“No tiene relación alguna. Como experto en computadoras se interesó en Wikileaks, como tantos otros, pero nada más que eso”, insistió. EFE