Paga consulta en farmacias 8 por ciento de enfermos

Una tercera parte del gasto que hacen las familias para la atención de su salud (gasto de bolsillo) se destina al pago de consultas médicas, cuyo costo puede ir de 30, a mil, o incluso mil 500 pesos en promedio. Depende si se acude a un consultorio de farmacia o con un especialista en algún centro médico privado. En el primer caso, está comprobado, de acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) que representan una de las principales alternativas para los pacientes.

Además, son negocios confiables y de mayor penetración en el país, incluso, por encima de los servicios financieros. Es más fácil encontrar una farmacia que una institución bancaria, aseguró el titular de la Cofepris, Julio Sánchez y Tépoz.

Esa presencia explica que a diario en los consultorios de farmacias, donde laboran alrededor de 50 mil médicos, se den 325 mil consultas. Es decir, al mes se atiende ahí el equivalente a 8 por ciento de la población del país. En tanto, del resto del gasto de bolsillo en salud –casi 44.5 por ciento de la inversión total privada en el país– 65 por ciento corresponde al pago de medicinas, según información oficial.

 

Tarifas, sin regulación

El funcionario y otros expertos dijeron que no es posible regular los precios de las consultas médicas, sobre todo las que ofrecen especialistas que son las más caras. Las tarifas se rigen por la ley de la oferta y la demanda como en cualquier otra profesión (abogados, contadores) explicó Pedro Vásquez Colmenares, socio de Marpex Consultores. Así, las personas eligen al profesional según su capacidad de pago, pero como se trata de la salud es responsabilidad del Estado garantizar la calidad de servicios de ese tipo, dijo.

Esa es la función que cumplen las certificaciones de los distintos consejos de especialidad. Información del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (Conacem) señala que en México hay 93 mil 314 médicos certificados y representan a 70 por ciento del total. Aunque este es un proceso previsto en la ley y es voluntario, cada vez más los galenos se ven obligados a obtener el documento, porque es un requisito para quienes dan consulta en hospitales privados o forman parte de las redes de servicios de los seguros de gastos médicos privados, refirió Enrique Wolpert, ex titular de la Conacem.

Esta es la vía para garantizar a los pacientes que su médico cuenta con el conocimiento, las habilidades y experiencia para atender las enfermedades de su especialidad, sin importar que se encuentre en un consultorio privado o dentro de un gran hospital, donde el costo de la consulta suele ser más elevado.

Wolpert recordó que en 2011 se creó la Conacem, pero empezó a funcionar en julio de 2015 y provocó molestia en escuelas de medicina y entre especialistas que interpusieron 35 demandas de amparo, de las que tres llegaron a la Suprema Corte, la cual resolvió que las certificaciones de especialidad no violan la autonomía de las universidades donde se forman los médicos, ni atenta contra la libertad de trabajo de los profesionales de salud.

Actualmente, los consejos de 47 especialidades médicas cuentan con bases de datos, las cuales pueden ser consultada por cualquier persona y conocer los nombres de los médicos certificados.

El titular de la Cofepris comentó que clínicas y hospitales deben cumplir con requisitos para poder operar. En el caso de los consultorios, el aviso de funcionamiento y en particular los que se encuentran a un lado de farmacias, fueron motivo de inspecciones por parte de la autoridad sanitaria entre 2015 y 2017.

Sánchez y Tépoz aseguró que como parte de las revisiones se evaluó a los médicos y obtuvieron las más altas calificaciones. Por eso, asegura, esos servicios son confiables, lo que no es un asunto menor si se toma en cuenta que al menos 35 por ciento de las personas que son beneficiarias de la seguridad social, prefiere recurrir a los consultorios adyacentes a farmacias para la atención de sus enfermedades.