Pakistán rechaza todas las peticiones de conmutación de penas de muerte

AsiaNews

Islamabad, 11 abr (EFE).- El Gobierno paquistaní no ha conmutado ninguna condena a pena de muerte en los cinco últimos años con el rechazó de 513 peticiones, la mayoría de ellas tras el fin de la moratoria que pesaba sobre las ejecuciones a finales de 2014, fecha desde la que se han llevado a cabo 491 ahorcamientos.

La ONG Proyecto de Justicia de Pakistán (JPP) presentó hoy el estudio “Sin piedad: un informe sobre la clemencia en el corredor de la muerte en Pakistán” en el que acusó al Gobierno de “aplicar una política general” de denegación de conmutaciones a las ejecuciones.

El presidente paquistaní, Mamnoon Hussain, tiene la autoridad de perdonar a condenados a muerte de acuerdo con la Constitución del país asiático, una prerrogativa que no ha usado en los últimos años.

“La presidencia tiene la obligación de considerar las peticiones (de clemencia) y no de rechazarlas sumariamente”, afirmó en la presentación del informe la directora de JPP, Sarah Belal.

La activista indicó que estas denegaciones se han aplicado incluso en casos de condenados a muerte diagnosticados con problemas mentales como esquizofrenia o a minusválidos, según los datos que han obtenido del Ministerio del Interior.

Chaudhary Shafeeq, miembro de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, dijo en el acto que el presidente recibe peticiones de clemencia “muy filtradas”, sin “una imagen completa del prisionero y caso”.

“Todas las peticiones de clemencia son presentadas de forma rutinaria, sin contexto o consultas con las familias de los prisioneros en el corredor de la muerte”, señaló Shafeeq.

El JPP recomendó al Gobierno la creación de un comité formado por los ministerios de Interior y Derechos Humanos, Presidencia y la Oficina del Fiscal General para estudiar las peticiones de clemencia de manera profunda.

Además, pidió la reforma del proceso de petición de clemencia, especialmente en los casos en los que los condenados no tienen representación legal, ya que muchas veces los presos no tienen toda la información necesaria.

Pakistán levantó a finales de 2014 la moratoria que pesaba sobre la pena de muerte para los casos de terrorismo al día siguiente del ataque talibán a una escuela en el que murieron 125 niños y meses después lo extendió al resto de los delitos.

Desde entonces, 491 personas han sido ahorcadas, según la organización no gubernamental Comisión de Derechos Humanos de Pakistán Y JPP, grupos que han condenado las ejecuciones. EFE