Panamá comienza el traslado de presos peligrosos a polémica cárcel insular

Panamá, 7 dic (EFE).- El Gobierno panameño comenzó hoy el traslado de doce presos de alta peligrosidad a una polémica cárcel insular, que fue remodelada luego de recibir quejas de que sus condiciones violaban los derechos humanos de los reos.

El Ministerio de Gobierno indicó en un comunicado que “luego de haber cumplido las condiciones necesarias y exigidas por la Corte Suprema de Justicia, ha procedido con el traslado de 12 privados de libertad de alto perfil” al Centro de Detención Preventiva de Punta Coco, en una isla del Pacífico panameño.

El traslado de los presos, agregó, se realiza para “proteger a la sociedad”, así como para salvaguardar su propia “integridad física”, y el centro “garantiza las mejores condiciones de reclusión, el cumplimiento de las garantías fundamentales y la preservación de los procesos judiciales”.

Punta Coco, ubicada en una base militar del Servicio Nacional Aeronaval (Senan) en la Isla del Rey, más de 100 kilómetros al sur del litoral Pacífico panameño, ha sido señalada por sus duras condiciones de reclusión y aislamiento por diversos organismos internacionales, entre ellos la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

La Gaceta Oficial publicó el jueves una resolución del Ministerio de Gobierno que autoriza la reapertura de la polémica cárcel y asegura que Punta Coco “está adecuado para ser utilizado nuevamente para los fines que fue creado”, es decir, para albergar presos de alta peligrosidad y evitar que estos sigan controlando a sus bandas criminales.

El ministro panameño de Gobierno, Carlos Rubio, aseguró el jueves a los periodistas que, tras las nuevas remodelaciones, Punta Coco “cumple con todas las normas internacionales y locales”.

En marzo de 2016, la CIDH solicitó al Gobierno que tomara medidas para cesar la “situación de aislamiento” de seis líderes de pandillas encarcelados en Punta Coco y el Gobierno finalmente decidió trasladarlos a otros centros y vaciar el penal insular.

Las autoridades informaron en agosto de 2017 que habían comenzado unas obras de adecuación en la prisión y en junio de 2018 enviaron allí a 12 reos.

Pero el mismo junio pasado el Supremo panameño decretó ilegal la detención en Punta Coco de los 12 reos, lo que obligó al Ejecutivo del presidente Juan Carlos Varela a sacarlos del lugar.

Varela lamentó entonces la decisión judicial argumentando que los reos que estaban en Punta Coco eran “responsables en gran parte del tráfico de drogas” en Panamá y que su encierro allí evitaba que siguieran dando órdenes y controlando a sus bandas criminales. EFE