Pandilleros asesinan a policía en El Salvador y suman 20 ultimados en 2019

EFE/END

San Salvador, 8 jun (EFE).- Un agente de la Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador fue asesinado a tiros este sábado por un grupo de pandilleros en el suroeste del país, crimen que eleva al menos a 20 la cifra de agentes ultimados en lo que va del 2019, informó el Ministerio de Seguridad.

La fuente, que identificó a la víctima como Gerardo Cea, indicó que el ataque se registró en el municipio de Santiago Nonualco (suroeste).

El ministro de Seguridad, Rogelio Rivas, lamentó el asesinato y ordenó las “investigaciones pertinentes” del crimen, del que “ya se reportan las primeras capturas”.

El homicidio de Cea eleva los asesinatos de policías al menos a 20, a los que se suman los homicidios de 12 efectivos de la Fuerza Armada y un custodio penitenciario en lo que va de 2019.

Durante el año 2018 fueron ultimados 32 policías, 2 empleados administrativos de ese cuerpo de seguridad, 17 militares, 3 custodios de Centros Penales y un estudiante de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP).

La mayoría de estas muertes violentas son atribuidas a las pandillas, que buscan, según las autoridades de seguridad, presionar al Gobierno con estos ataques para obtener beneficios carcelarios para sus líderes.

Las pandillas, un fenómeno considerado como herencia de la guerra civil (1980-1992) y que se fortaleció con la deportación de pandilleros de Estados Unidos, han resistido a los planes de seguridad implementados en las últimas cuatro administraciones.

El empresario Nayib Bukele asumió la Presidencia salvadoreña el pasado 1 de junio sin dar luces sobre su estrategia para combatir a estas estructuras criminales, que poseen 60.000 miembros en todo el país.

El Salvador registró tasas de homicidios de entre 103 y 50,3 homicidios por cada 100.000 habitantes entre los años 2015 y 2018, índices que colocan al país como uno de los más violentos del mundo.

Según el exministro salvadoreño de la Defensa, David Munguía Payés, el país vive un conflicto armado de “baja intensidad” por los constantes enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las estructuras criminales. EFE