“Pañuelazo” verde en Buenos Aires por la separación de la Iglesia y el Estado

El Nuevo Diario

Buenos Aires, 24 jul (EFE).- Decenas de personas participaron hoy en un “pañuelazo” verde, emblema de la lucha por la legalización del aborto en Argentina, en el que pidieron frente a la catedral de Buenos Aires la separación de la Iglesia y el Estado.

Vilma Ripoll, del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), insistió en la popularidad que ha adquirido el pañuelo verde en el debate político y social sobre el aborto, y expresó que “salga como salga” en el Senado dentro de dos semanas, la próxima batalla será “el pañuelo naranja”, color elegido por las agrupaciones para simbolizar la lucha por separación estatal de la eclesiástica.

“Somos un país laico, solo que con el paso de los años la Iglesia logró que sostengamos toda su estructura”, destacó la dirigente.

Un “negocio” que el país suramericano avala “con subsidios” a los eclesiásticos, como defendió.

A pocos días de que se vote en el Senado argentino la aprobación de la Ley por la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo, que tendrá lugar el próximo 8 de agosto, el MST convocó a decenas de personas que portaron carteles con consignas como “Iglesia y Estado, asuntos separados” o “quien quiera un cura, que se lo pague”.

“Terminamos con el aborto y arrancamos con la separación de la Iglesia y el Estado”, aseguró tras confesar que el paso por el Senado de la Ley será más “complicado” de lo que fue por Diputados.

Al igual que sucedió antes de la aprobación de la media sanción de la Cámara de Diputados, la ley se debate semanalmente con expositores a favor y en contra del proyecto.

La sociedad argentina ha dividido sus fuerzas con pañuelos verdes a favor de la despenalización y azules en contra de la aprobación del proyecto, junto a los dos colores y a partir del inicio de las sesiones de debate en el Senado, los pañuelos naranjas tomaron fuerza y comenzaron a mezclarse con los verdes, a pesar de que este martes no estuvieron presentes en el reclamo del MST.

“La unidad entre la Iglesia y el Estado hace que les paguemos 40 mil millones de pesos (1.455 millones de dólares) todos los años para que tengan un negocio privado como es la educación privada y que encima utilicen la educación a nuestro chicos para inculcarles ideas medievales y para armarse contra derechos fundamentales como en este caso hacia las mujeres”, resaltó Alejandro Bodart, dirigente nacional del MST.

Bodart transmitió que anteriormente la Iglesia trató de parar otras leyes históricas en Argentina como la del divorcio o el matrimonio igualitario.

“Utilizan ese dinero para orquestar una campaña brutal de agresiones y presiones sobre el Parlamento y otras instituciones para que no se acceda al derecho del aborto”, insistió.

El dirigente hizo un llamado a la participación “más masiva todavía” el próximo 8 de agosto ante la votación de la Ley en el Senado, y calificó de “histórica” las concentraciones que rodearon la votación y posterior media sanción en la Cámara de Diputados.

El 13 y 14 de junio miles de personas hicieron vigilia en las calles aledañas al Congreso de la Nación pendientes de lo que ocurría en el interior del edificio y celebraron la mañana del 14 la aprobación de la media sanción, siendo este el paso más lejano que este proyecto de Ley ha dado en el país austral. EFE