Paredes, el único argentino que se salva de la quema de Sampaoli con el Zenit

El Gráfico

Moscú, 14 may (EFE).- El centrocampista Leandro Paredes es el único de los cinco futbolistas argentinos del Zenit San Petersburgo que ha sido convocado por el seleccionador albiceleste, Jorge Sampaoli.

Paredes, que llegó esta temporada al Zenit procedente del Roma, es el único jugador argentino que tuvo un rendimiento estable durante todo el curso en el equipo ruso y fue siempre indiscutible para el italiano Roberto Mancini.

Ese también era el caso de Emmanuel Mammana, que recaló en el Zenit tras no cuajar en el Lyon y que había sido convocado por Sampaoli para los dos últimos partidos de las eliminatorias sudamericanas y para los dos amistosos en noviembre pasado ante Rusia y Nigeria.

No obstante, en marzo una grave lesión en el ligamento cruzado de la rodilla izquierda le dejó sin Mundial, en el que se perfilaba como suplente de Otamendi.

El que no convenció en tierras rusas fue Matías Kranevitter, que fue descartado por Diego Simeone en el Atlético de Madrid, por lo que fichó por el Zenit, lo que le valió la convocatoria para los encuentros ante rusos y nigerianos.

Empezó bien, pero se vio afectado por la crisis de juego y resultados del equipo ruso, que acabó este domingo en quinto lugar la liga rusa y se quedó fuera de la Liga de Campeones.

Lo mismo le ocurrió a Emiliano Rigoni, cuya convocatoria fue sopesada por el seleccionador argentino, más después de su gran arranque con el equipo ruso, pero también se desinfló según avanzaba la temporada, lo que valió las críticas del propio Mancini.

El joven Sebastián Driussi, criado en la cantera del River Plate, comenzó bien y acabó mejor, pero nunca llegó a contar para el Mundial.

“Mancini está fichando ahora a futbolistas argentinos muy jóvenes. Es un equipo de futuro. Dentro de tres o cuatro años este equipo puede ganar la Liga de Campeones”, pronosticó Serguéi Fursenko, presidente del Zenit, al principio de la temporada.

Con todo, el Zenit decepcionó, Mancini abandonó este lunes el equipo para encargarse de la selección italiana y los argentinos, en vez de beneficiarse de jugar en el país donde se disputa el Mundial, pagaron el precio de su falta de aclimatación.

Militaron en el pasado en el Zenit internacionales argentinos como Ezequiel Garay, Cristian Ansaldi o Alejandro “Chori” Domínguez, que sí dejaron un buen sabor de boca en el fútbol ruso. EFE