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Partido islamista acusa al presidente tunecino de autoritario

Túnez, 20 abr (EFE).- La principal fuerza parlamentaria en Túnez, el partido islamista Ennahda, acusó hoy al mandatario, Kais Said, de tener “tendencias autoritarias” y “monopolizar los poderes” mientras el país vive desde hace tres meses un pulso institucional entre las tres presidencias.

Los conservadores denunciaron un intento por extender las prerrogativas del presidente- limitadas a la diplomacia y la defensa- que ha rechazado en varias ocasiones iniciativas parlamentarias y se proclama defensor de la constitución a falta de un tribunal constitucional, pendiente de creación desde 2015.

En su último discurso realizado el pasado domingo, Said reivindicó su papel de “comandante supremo” del Ejército pero también de las fuerzas de seguridad, un argumento sin base jurídica aseguró Ennahda en un comunicado de prensa en el que recordó que la Carta Magna sólo hace referencia a las fuerzas armadas.

“Viola la Constitución y las leyes del país y viola el sistema político y las prerrogativas del Primer Ministro”, señaló el líder de la formación y actual presidente de la Asamblea, Rached Ghannouchi. Asimismo reprochó a Said de involucrar a las fuerzas de seguridad en los conflictos políticos, lo que representa una amenaza contra el proceso democrático.

Por ello, el responsable instó a los partidos políticos a rechazar la estrategia del presidente y a acelerar la creación del Tribunal Constitucional al tiempo que pidió a Said “que se abstenga de todo intento por obstruir y socavar el funcionamiento del Estado”.

El pasado 26 de enero el Ejecutivo obtuvo una amplia mayoría parlamentaria para proceder a cambiar once de sus 25 ministerios- entre los que se encuentran los de Interior, Justicia y Sanidad- con el objetivo de crear un gabinete más “efectivo”.

Sin embargo, Said rechazó presidir la ceremonia del juramento del cargo, tal y como recoge la constitución, al considerar que no fue consultado previamente y debido a las sospechas de conflicto de intereses y corrupción que planean sobre algunos de sus miembros.

El Parlamento aprobó a principios de abril una serie de enmiendas a la ley para acelerar la puesta en marcha del Tribunal Constitucional, única institución competente para desbloquear esta situación, pero Said rechazó una vez más firmar el nuevo texto.

Varios aplazamientos y tentativas frustradas por falta de voluntad política han impedido la elección de sus cuatro miembros, que se unirán a las ocho vacantes restantes, seleccionadas por el Consejo Superior de la Magistratura y por el presidente de la República. Su creación se considera el paso definitivo para la consagración de la transición política que Túnez inició tras la caída en 2011 de la dictadura de Zine El Abidine Ben Ali. EFE