Pat Metheny salda su cita veraniega “más esperada” en Madrid

Festival de la guitarra

Pepi Cardenete

Madrid, 2 jul (EFE).- Pat Metheny casi no ha mediado palabra hoy en su concierto en Madrid, pero tampoco le ha hecho falta. El guitarrista ha conversado con el lenguaje universal de la música con un cautivado público en un recital ajeno a la tecnología, y “muy esperado” para todos.

Poco le ha importado a los asistentes a las Noches del Botánico que, por la “naturaleza” de este concierto, no se pudiesen utilizar teléfonos móviles, ni fotografiar ni grabar a Metheny (Missouri, 1954) y su banda.

El genio del jazz bien valía despegarse dos horas y media del teléfono, y más con la virtuosa agrupación que ya le acompañó en el Auditorio Nacional en 2017: el fiel Antonio Sánchez a la batería, Linda Oh al contrabajo y Gwilym Simcock haciendo magia con el piano.

El cuarteto poco ha tenido que decir al público sentado en las veraniegas sillas de plástico blancas, y no ha sido hasta el ecuador de la noche, en torno a las 23:10 horas, cuando Metheny se ha dirigido por primera vez a sus seguidores con un “muchas gracias”.

“Hemos estado esperando a esto todo el verano”, decía el guitarrista que, a los 15 años, ya trabajaba en los escenarios de Kansas City con la “crème de la crème” del jazz.

El de Missouri saltaba al sencillo cuadrilátero del Real Jardín Botánico de Alfonso XIII de la Universidad Complutense a las 22:05 horas, haciendo una humilde reverencia en forma de saludo.

Con su peculiar guitarra Pikasso -compuesta por tres mástiles y nada menos que 42 cuerdas- se ha aposentado en medio del escenario y durante diez minutos ha dejado mudos a los cientos de asistentes en este enclave de más de 6.000 metros cuadrados.

Un recinto idílico en el que la acústica ha debido jugar una mala pasada a aquellos sentados en las gradas, pues más de uno ha roto la magia al grito de “no se oye” y algún usuario también se ha quejado del sonido en Twitter.

Sea como fuere, Metheny y compañía han dado la mejor de sí, que es decir mucho. Tras esos diez minutos en solitario, Sánchez -cabeza pensante de la banda sonora de “Birdman”-, Oh y Simcock han acompañado al guitarrista y, también, el guitarrista les ha acompañado a ellos.

Vestido con unos sencillos vaqueros y con una camiseta de franjas azules y blancas, Metheny ha sido el director de esta orquesta y su guitarra -hasta cuatro cambios de instrumento ha hecho- ha sido la batuta que ha ido guiando la velada.

Pero no ha dudado en dar el merecido protagonismo a su séquito, quienes han tenido sus minutos de gloria con los focos del escenario apuntándolos directamente.

Solos de contrabajo, peleas de gallo entre el instrumento de Oh y la guitarra, entre la batería y el piano, han hecho que el público aplaudiese y silbase a cada rato que las notas iban bajando, aunque fuese una falsa alarma y la banda todavía tuviese que seguir haciendo su trabajo.

Parecía que todo iba a acabar de forma apoteósica tras tres dúos de Metheny con cada uno de los músicos, pero el cuarteto ha ofrecido otros dos temas ante la insistencia del público, anonadado por esta autoridad del jazz que ha traspasado las fronteras del Real Jardín Botánico.

Metheny seguirá llevando los próximos días su inconfundible jazz y su Pikasso de 42 cuerdas por diferentes puntos de España. El miércoles llegará a Valencia y el jueves a Córdoba.

El viernes parará en el Festival de Jazz de San Javier y el sábado recalará en Barcelona, para después seguir por Europa con esta prolongación del tour “An evening with Pat Metheny”.

Y las Noches del Botánico seguirán también su camino tras el paso del genio de Missouri. El miércoles será el turno de Angus & Julia Stone, y después irán pasando por las noches madrileñas artistas como Funambulista (12 de julio), James Rhodes (día 13) o Miguel Poveda el día 14. EFE