Periodistas condenan los dichos de ministra boliviana y comunicador argentino

La Paz, 15 nov (EFE).- Las asociaciones de Periodistas en Bolivia rechazaron este viernes la advertencia de la ministra interina de Comunicación, Roxana Lizárraga, de procesar a “pseudoperiodistas” que alienten la sedición y también condenó que el argentino Rolando Graña haya usado el gentilicio “boliviano” como insulto.

Estos gremios se pronunciaron sobre ambos temas en dos comunicados distintos, confirmó a Efe el presidente de la Asociación Nacional de Periodistas Bolivianos (ANPB), Pedro Glasinovic.

CRÍTICAS A LA MINISTRA

En un primer comunicado, estos gremios periodísticos bolivianos expresaron su rechazo a las declaraciones que hizo Lizárraga el miércoles y recordó que normas bolivianas como la Constitución, la Ley de Imprenta y el Código Nacional de Ética Periodística garantizan la libertad de expresión y prensa.

También señalaron que la Ley de Imprenta establece que “un periodista no debe ser juzgado en la justicia ordinaria si una autoridad se considerase atacada por la prensa, sino en un tribunal especializado denominado Jurado de Imprenta”.

Las asociaciones bolivianas pidieron al Gobierno interino de Jeanine Áñez “las garantías necesarias para el trabajo periodístico y que se abstenga de amenazar a los periodistas con procesos penales por delitos como la sedición, que no se ajustan al presente caso”.

Lizárraga señaló el miércoles que la prensa “tiene que tener todas las garantías para trabajar” y que en los casos de “aquellos periodistas o pseudoperiodistas que estén haciendo sedición, se va a actuar conforme a la ley”.

EL CASO DE GRAÑA

Los comunicadores bolivianos también condenaron que el periodista argentino Rolando Graña y su camarógrafo hayan empleado el gentilicio del país “como un insulto y agresión verbal por motivos racistas y discriminatorios” contra una ciudadana que los cuestionó y un fotógrafo argentino radicado en La Paz que salió a defenderla.

En el comunicado, ambos gremios relatan que el incidente, ocurrido en La Paz, comenzó cuando una ciudadana boliviana reclamó a Graña y su camarógrafo, ambos de América Tv, que fueran imparciales en sus coberturas periodísticas y dijeran la verdad.

“A lo cual el cronista respondió ‘¿Vos viste lo que yo dije? ¡No viste nada! ¡Sos una basura, nena!”, señala el comunicado.

La nota recoge el testimonio del fotógrafo argentino Alexis Demarco, quien aseguró que Graña no solamente calificó de “basura” a la ciudadana, sino que también le dijo “boliviana de mierda” y posteriormente se dirigieron a él con similar expresión.

“Nuestro gentilicio no es un insulto y llama la atención que Graña lo use como tal, lo que revela su falta de formación en el respeto y cumplimiento de los derechos humanos y las normas básicas de convivencia y tolerancia”.

Ambas asociaciones reconocen que el trabajo de Graña y todos los corresponsales extranjeros que informan sobre el actual conflicto político y social en el país “están bajo la protección de la libertad de expresión, pero piden que la ética y la responsabilidad complementen el ejercicio de este derecho”.

El Gobierno de Mauricio Macri, puso el jueves a resguardo a periodistas argentinos que cubren la crisis en Bolivia al asegurar que fueron agredidos durante las violentas protestas en las calles.

LA CRISIS BOLIVIANA

Bolivia atraviesa una crisis tras las elecciones del 20 de octubre, en las que resultó elegido Evo Morales para un cuarto mandato consecutivo en medio de denuncias de fraude, que fueron confirmadas por una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Morales, presionado por las protestas y el llamado tanto de la Policía y de las Fuerzas Armadas a que renunciara para pacificar el país, dimitió a la Presidencia el pasado domingo y el lunes viajó a México en calidad de asilado.

Los disturbios han dejado hasta el momento 18 personas muertas y 542 han resultado heridas. EFE