PIB de Argentina creció un 3,6 % en primer trimestre, antes de inestabilidad

Agencia EFE

Buenos Aires, 19 jun (EFE).- El producto interior bruto (PIB) de Argentina logró en el primer trimestre del año un crecimiento interanual del 3,6 %, un desempeño positivo cuya continuidad se verá impactada por la inestabilidad financiera registrada en mayo y los ajustes fiscales en ciernes.

Según informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el PIB registró entre enero y marzo pasado un alza del 1,1 % respecto del cuarto trimestre de 2017.

El informe oficial indica que la evolución macroeconómica del primer trimestre denotó un ascenso interanual del 6,4 % en la oferta global como producto de un crecimiento del 3,6 % del PIB y al aumento de 16,5 % de las importaciones de bienes y servicios.

En la demanda global, se registró una variación positiva interanual del 6,4 % en las exportaciones de bienes y servicios y un incremento del 18,3 % en la formación bruta de capital fijo.

En tanto, el consumo público registró una bajada interanual del 1,4 %, mientras que el consumo privado aumentó un 4,1 %.

Las cifras oficiales dejan ver que, con el desempeño logrado entre enero y marzo pasados, la economía argentina ha sumado cinco trimestres consecutivos de alzas interanuales en el PIB.

Sin embargo, ese buen resultado es una foto que parece haber quedado vieja tras la sacudida cambiaria de mayo, con una fuerte devaluación del peso argentino que, según coinciden los economistas, impactará en variables clave como la inflación y la actividad económica.

También se espera que el programa económico que aplicará el Gobierno de Mauricio Macri a partir del acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional para acceder a 50.000 millones de dólares en tres años y que implica ambiciosas metas de ajuste para tender al equilibrio fiscal impacte en la actividad económica.

Tras haber logrado en 2017 una expansión del 2,9 %, el PIB de Argentina se perfilaba para crecer este año un 3,5 %, o al menos eso esperaba el Gobierno al confeccionar el Presupuesto 2018.

Ya en mayo, cuando se sintió con fuerza el tembladeral cambiario, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, había admitido que Argentina tendrá “algo menos de crecimiento económico” que lo esperado como consecuencia de la “volatilidad” en los mercados financieros.

También en mayo, el Fondo Monetario Internacional rebajó en medio punto porcentual, hasta 2 %, su perspectiva de crecimiento para Argentina este año, corrección a la que siguió este mes la del Banco Mundial, que bajó del 3 % al 1,7 % su pronóstico de expansión del PIB argentino para 2018.

Otros organismos también rebajaron sus expectativas de crecimiento para el país suramericano, al igual que las grandes calificadoras de riesgo, cuyas revisiones tras la inestabilidad de mayo hicieron recortar hasta casi la mitad los pronósticos de expansión económica, hacia niveles de entre 1,3 % y 1,5 %.

Los economistas locales tampoco mantienen el optimismo que parecían tener en el primer trimestre de este año.

De acuerdo con el Relevamiento de Expectativas de Mercado que mes a mes realiza el Banco Central argentino entre analistas especializados, mientras en marzo los expertos esperaban para este año un alza del 2,5 % en el PIB, en mayo -última consulta disponible- el pronóstico ya era del 1,3 %.

Desde el inicio de la inestabilidad financiera, el Gobierno de Mauricio Macri, que atraviesa su tercer año de mandato, ha realizado varios cambios en su equipo económico, incluyendo el reciente nombramiento del Luis Caputo, hasta hace días ministro de Finanzas, como nuevo titular del Banco Central.

En disconformidad con la política económica gubernamental, las centrales obreras del país han convocado a una huelga general para el próximo lunes. EFE