Durango, Dgo.
Elementos de la Policía Municipal intervinieron ante la negativa de un hombre de 58 años de edad a pagar los servicios de caricias que contrató con una mujer; al final, y tras una ardua negociación, aceptó solventar lo correspondiente, incluso con descuento.
Los hechos ocurrieron en la calle Progreso, lugar en el que un varón que se identificó como minero, abordó a una mujer de 32 años de edad a la que le solicitó un servicio “exprés” para desestresarse.
Sin embargo, una vez que concluyó el breve encuentro, los 400 pesos que le cobraron (descuento incluido) le parecían demasiado y se negó a pagarlos, por lo que la fémina de inmediato solicitó apoyo policial.
Los agentes llegaron y se encontraron con una controversia que ya se había convertido en discusión, por lo que comenzaron a mediar.
Una vez que los agentes le informaron al individuo que podría ser puesto a disposición del Juez Cívico o incluso el agente del Ministerio Público, optó por aceptar la tarifa y terminó pagando lo correspondiente y la situación no pasó a mayores.

