Durango, Dgo.-Una mujer que ofrece el servicio de caricias a domicilio aceptó, contrario a su política personal, que le pagaran por este hasta el final del encuentro; sin embargo, su cliente decidió no hacerlo y, por si fuera poco, pidió policías para que la retiraran.
El protagonista es un individuo de nombre Enrique, quien dijo tener 42 años de edad y vive en el fraccionamiento La Ciénega, asentamiento ubicado en la zona sur de la ciudad.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada de este sábado, cuando la soledad de la noche le pegó al varón y decidió solicitar un servicio de compañía, que llegó poco después a su domicilio.
La fémina confió en el individuo y acordaron un pago al final; sin embargo, el tipo se mostró renuente y se negó a pagar, para enseguida pedirle a la mujer que se fuera de su casa.
Ella se negó y él decidió llamar al número de emergencias, ante lo describió como un allanamiento; sin embargo, cuando arribó la policía todo se aclaró y los oficiales lo conminaron a cumplir con el pendiente.
Una vez que el tipo pagó se cerró el servicio, aunque con un apercibimiento de los agentes, dado que su conducta movilizó innecesariamente a los servicios de emergencia.
