
Durango, Dgo.
Un total de 10 personas murieron tras un accidente carretero ocurrido el domingo por la noche en el tramo Canatlán – San Juan del Río de la carretera Durango – Parral; entre las víctimas fatales hay cinco menores de edad.
Nueve de las víctimas fatales viajaban en una camioneta Chevrolet S10 con placas FS-85855, mientras que la restante iba como pasajero en una Ford Lobo con placas FP-4446 B.
De la primera de las unidades, fallecieron los hermanos Mariana Joselyn, de 14 años; Manuela Mileidi, de 11 años; y Kevin Eduardo Reyes Soto, de 13 años de edad; así como Mateo Díaz Segura, de 3 años.
De esa misma unidad, mientras recibía atención médica en el hospital del Instituto Mexicanod el Seguro Social, perdió la vida durante la madrugada de este lunes Jorge Alexander Rentería Segura, de 11 años de edad.

En esa camioneta iban también los adultos fallecidos identificados como: Cynthia Segura Hernández, de 26 años de edad; Guillermina Soto Piedra, de 47 años; Mariana Soto Soto, de 33 años; y el conductor Teodoro Reyes Díaz, de unos 50 años de edad.
El domicilio de dichas víctimas fatales se reparte entre las colonias Constitución y Anáhuac de la ciudad de Durango.
Mientras que de la Ford Lobo, murió Eusebio Martínez Sariñana de 46 años de edad; lesionados resultaron el conductor de dicha unidad y presunto responsable del accidente Humberto C. A., de 24 años de edad, y otro acompañante, José Antonio Rentería Rivas, de 37 años de edad.
Todo indica que los ocupantes de esta unidad motriz habían ingerido bebidas alcohólicas, por lo que se encontraban en estado de ebriedad.
De acuerdo a las evidencias y datos recopilados en la escena, los ocupantes de la camioneta Chevrolet S-10 se dirigían a la ciudad de Durango desde el poblado San Francisco Javier de Lajas, en Coneto de Comonfort, cuando ocurrió el percance. Habían estado allá de visita.
En el kilómetro 58 de la carretera Durango – Parral, el conductor de la Ford Lobo invadió el carril de circulación y se dio el encontronazo de frente, en el que murieron al instante nueve de las 10 víctimas fatales.
Estas estaban repartidas entre la cabina y caja de la Chevrolet S-10, por lo que algunos de ellos fueron proyectados al exterior; mientras que en la cabina quedaron atrapadas un total de cuatro personas, también sin signos vitales.
Al lugar de los hechos acudieron, como primeros respondientes, elementos de Protección Civil y Cruz Roja de Canatlán, que se encargaron de la atención preliminar a los lesionados, cuyo traslado se realizó por tierra a la capital. Horas más tarde murió uno de ellos, el ya referido Jorge Alexánder.
De los procedimientos posteriores al hecho de tránsito se hizo cargo la Guardia Nacional, mientras que los restos mortales fueron llevados a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado para la realización de la necropsia de ley.
Una vez que Humberto C. A. sea dado de alta, quedará a disposición del agente del Ministerio Público, pues deberá responder ante la ley por lo ocurrido.
