Presenta ITD deserción de 35%

  • Por motivos económicos de alumnos, sobre todo foráneos

Por: Andrei Maldonado

educacion-a-distancia-itdEl director del Instituto Tecnológico de Durango, Jesús Astorga Pérez, señaló que el índice de deserción escolar se ha mantenido en los últimos años en un promedio del 35 por ciento, principalmente por motivos económicos de los alumnos, sobre todo de los que provienen de otros municipios.

Destacó que la situación económica de las familias de donde provienen estos estudiantes es el principal impedimento que enfrentan para continuar sus estudios, pues los costos para trasladarse y mantenerse en la ciudad les resultan onerosos junto con lo que deben invertir en sus estudios, por lo que muchos de ellos terminan regresando a sus comunidades de origen.

El entrevistado ahondó que de igual manera los alumnos foráneos suelen apoyar a sus padres en las labores del campo y el comercio, sobre todo cuando sus progenitores enferman, envejecen o se trasladan a la Unión Americana, por lo que deben regresar a sus poblaciones a trabajar; “es ahí en donde se concentra la mayoría de los casos de deserción”, puntualizó.

Para contrarrestar esta tendencia el ITD mantiene vigente desde hace 11 años el programa de educación a distancia, por el cual jóvenes que radiquen en municipios lejanos pueden acceder a una carrera y así no dejen cortadas sus aspiraciones académicas, ofreciendo estudios de ingeniería industrial, sistemas computacionales y administración en 9 unidades.

Astorga Pérez agregó que la estadística de deserción se realiza cada cinco años siguiendo los lineamientos que marca la normativa interna y que para el próximo semestre estarán uniéndose más de 500 alumnos que cursaron el semestre cero, con lo que las bajas representan también un nuevo espacio para las nuevas generaciones que vienen egresando de nivel bachillerato.

Indicó que el índice de reprobación semestral ha disminuido considerablemente gracias al programa de tutorías que se implementa desde el año pasado y por el cual los estudiantes reciben atención personalizada para poder regularizar sus materias y obtener los créditos que les falta para acreditar sus asignaturas, descartando que este sea un motivo para la deserción.