Presidente macedonio anuncia que no aceptará un nombre único para Macedonia

European Affairs Magazine

Skopje, 31 may (EFE).- El presidente macedonio, Gjorge Ivanov, anunció hoy que no aceptará que el futuro nombre de la exrepública yugoslava deba utilizarse por igual fuera y dentro del país (erga omnes), como proponen el primer ministro Zoran Zaev y su colega griego, Alexis Tsipras.

“Todo este proceso parece un acuerdo personal entre los dos primeros ministros Zaev y Tsipras sobre un asunto que no tiene consenso nacional en la República de Macedonia”, señaló Ivanov en un comunicado tras reunirse con el ministro de Asuntos Exteriores, Nikola Dimitrov, quien le informó sobre el estado de las negociaciones.

“Mi posición es que no acepto una solución para el problema del nombre que incluya (la fórmula) erga omnes, es decir, el uso general (dentro y fuera del país)”, subrayó Ivanov, quien procede de las filas conservadoras.

Ivanov criticó a Dimitrov por no haberle entregado ningún documento escrito y sostuvo que no hay una articulación legal para firmar un acuerdo internacional sobre este tema.

“Un acuerdo internacional debe ajustarse a la Constitución de Macedonia en lugar de pretender su modificación”, señaló Ivanov.

Grecia ha exigido que el nombre definitivo de la Antigua República Yugoslava de Macedonia (ARYM) se use también dentro de ese país y no solo en los organismos internacionales y reclama una modificación de la Constitución macedonia para eliminar todo pasaje que permita una interpretación irredentista.

Zaev informó ayer que las conversaciones con Grecia se encuentran en la etapa final y que, si se llega a un acuerdo, se organizará un referéndum en septiembre u octubre.

El guión contemplaría que, una vez llegue a un acuerdo definitivo con Tsipras, ambos firmarían el acuerdo, que sería primero sometido a ratificación en el Parlamento macedonio.

Esto permitiría a Grecia recomendar a la Unión Europea (UE) el inicio de las negociaciones de adhesión y a la OTAN su ingreso en la alianza, adhesiones que mantiene bloqueada mientras no se solucione el contencioso del nombre.

Atenas rechaza que su vecino use su nombre constitucional -República de Macedonia- por considerarlo de tradición helena y porque teme pretensiones territoriales sobre la región norteña griega del mismo nombre.

Si todo siguiera su curso, en otoño se celebraría el referéndum en ARYM y posteriormente se celebraría la votación correspondiente en el Parlamento griego.

Por ahora no hay claridad absoluta sobre el alcance de un eventual veto por parte de Ivanov.

El expresidente del Tribunal Constitucional macedonio Trendafil Ivanovski afirmó ante los medios que Ivanov tiene posibilidades legales de vetar el acuerdo.

“Ivanov puede hacerlo, independientemente de si eso sería justo o no”, dijo Ivanovski en declaraciones a la emisora Radio Free Europe en Skopje.

Mientras, el Gobierno griego mantiene cautela respecto a un posible acuerdo inminente y se ha limitado a señalar que se está en la recta final. EFE