martes, septiembre 22, 2020
Inicio > Noticias > Internacional > Primer ministro de Etiopía denuncia un intento de provocar una “guerra civil”

Primer ministro de Etiopía denuncia un intento de provocar una “guerra civil”

Adís Abeba, 3 jul (EFE).- El primer ministro de Etiopía, Abiy Ahemd, aseguró hoy que el asesinato de un popular cantautor etíope y las subsiguientes protestas violentas, que esta semana causaron más de 80 muertos, buscaban “encender la guerra civil” en el país.

En un mensaje emitido por la televisión estatal ETV, el mandatario, vestido con uniforme militar, señaló que el crimen y la violencia respondían a un plan que, al igual que una obra de teatro, tiene “autores y actores”, de quienes no dio nombre alguno.

Ese plan tenía como objetivo “encender la guerra civil y la violencia comunitaria, e impedir nuestro viaje hacia la paz, la democracia y la prosperidad en general”, aseveró Abiy, durante una reunión con altos cargos policiales y del Ministerio de Defensa.

El primer ministro aseguró que ese plan fue coordinado a través de medios de comunicación y de la red social Facebook por “aquellos que sabían que no podían ganar”.

Pese a todo, subrayó, las fuerzas de seguridad pudieron “abortar el drama vacío” y garantizar la paz en el país, el segundo más poblado de África con unos 109 millones de habitantes.

Abiy incidió en que se ha abierto un proceso legal para que rindan cuentas quienes participaron “directa o indirectamente” en la violencia, pero se necesita una investigación exhaustiva para aislar no sólo a los “tiradores” sino a “los que están detrás de ellos”.

“Tenemos que demostrar que nadie está por encima de la ley. Tenemos que demostrar que nadie, fuera de los medios pacíficos y democráticos, puede ponernos de rodillas. Tenemos que mostrar lo que es la guerra a aquellos que no saben nada sobre la guerra, (pero) quieren mostrarnos qué es la guerra urbana”, agregó.

Abiy pronunció esas palabras un día después del entierro del cantante Hachalu Hundessa, de 34 años, en la ciudad de Ambo, a unos cien kilómetros de Adís Abeba y de donde era originario.

Hachalu, famoso por sus canciones de protesta política en favor de los oromo (el mayor grupo étnico del país), fue abatido a tiros en el barrio de Akaki Kality, en el sur de Adís Abeba.

Aunque la Policía abrió una investigación y varios sospechosos están detenidos, las protestas de simpatizantes airados del cantante sacudieron durante los dos siguientes días Adís Abeba y otras urbes de la región de Oromía, donde se restringió el acceso a internet.

Este miércoles, la Policía de Oromía informó de al menos 81 muertos en las manifestaciones, mientras el jefe de la Policía de la capital etíope, Getu Argaw, precisó que diez de esas vidas se perdieron en la ciudad por pedradas, tiros y artefactos explosivos.

Además, 57 agentes de policía resultaron heridos y unos 250 vehículos sufrieron daños materiales, agregó Getu.

Una treintena de personas han sido detenidas, incluidos el dirigente opositor oromo Bekele Gerba y el conocido activista del mismo grupo étnico Jawar Mohammed.

El asesinato del cantante, quien reveló que había recibido amenazas de muerte, fue condenado por el propio Abiy Ahmed, también oromo y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2019 por terminar con el conflicto de Etiopía y Eritrea.

Las letras de las canciones de Hachalu abordaban los derechos del grupo étnico oromo y desempeñaron un papel importante en la ola de protestas que provocó la llegada al poder de Abiy en abril de 2018.

Su ascenso a la jefatura del Gobierno acabó con décadas en las que la coalición gobernante multiétnica estuvo dominada por líderes de la minoría tigray.

Hasta entonces, los oromo se habían quejado tradicionalmente de marginación política y económica.

Abiy, de 43 años, ha impulsado importantes reformas en Etiopía, entre las que figura el fin del estado de emergencia impuesto por su antecesor, la amnistía a miles de presos políticos, la legalización de partidos opositores y el compromiso de celebrar elecciones.

Pero el mandatario también ha encajado críticas por no solucionar algunos problemas de raíz, como la falta de federalismo y las tensiones étnicas que han ocasionado olas de violencia y han hecho de Etiopía el segundo país con más nuevos desplazados del mundo. EFE

%d bloggers like this: