Problemas en la sanidad pública ponen en apuros al Gobierno de Portugal

La Voz de Galicia

Lisboa, 6 sep (EFE).- La dimisión en bloque de 52 médicos de un hospital público por falta de fondos ha destapado graves carencias en la sanidad portuguesa y ha llevado hoy a los socios y opositores al primer ministro, António Costa, a pedir al Gobierno explicaciones urgentes y un aumento de la inversión en salud.

El Partido Comunista, aliado del Ejecutivo, pidió una comparecencia urgente del ministro de Salud, Adalberto Campos, mientras la oposición se lanzó contra Costa en medio del escándalo provocado por las dimisiones en el hospital de Gaia, en Oporto (norte del país).

Los directores y jefes de servicio del centro hospitalario de Vila Nova de Gaia dimitieron el miércoles en protesta por la “situación caótica” que vive el hospital.

“El servicio de urgencias parece un escenario de guerra, con camillas en los pasillos, es casi imposible moverse”, relataron los médicos, que denunciaron que el centro está “prácticamente destruido”, con equipos obsoletos, humedades y agujeros en el suelo y las paredes.

El trabajo se desarrolla en condiciones “indignas”, como unidades de Cirugía con 34 camas y un solo baño, o secciones de Urología con salas de 16 camas y un aseo, que además está en otro departamento.

“Así es imposible trabajar. No daba más”, lamentó el director de Cirugía, Jorge Macel.

El cuerpo médico del hospital había amenazado con dimitir hace seis meses si sus quejas no eran atendidas, pero, según Macel, han “sobrepasado lo que era tolerable y admisible”.

La denuncia fue respaldada por el Colegio de Médicos de la zona norte del país, que pidió hoy la destitución del consejo de administración del hospital y atención al “grito de alerta” de los profesionales.

Pero el caso de Gaia no es el único. En los últimos meses, médicos de otros tres hospitales públicos, Tondela-Viseu, Sao Jose Lisboeta -en pleno centro de Lisboa-, y Amadora-Sintra, en las afueras de la capital, han dimitido ante la falta de recursos para cumplir con su trabajo.

El escándalo sorprende al Gobierno de Costa en plena negociación del presupuesto del próximo año, el último de su actual mandato.

En su reclamo, el Partido Comunista acusa al Ejecutivo de no cumplir “íntegramente” con el presupuesto del Estado en lo referido a las partidas sanitarias.

Esto contribuye a “la fragilidad del Sistema Nacional de Salud y, en consecuencia, sirve para aumentar las transferencias para el sector privado, especialmente para los grandes grupos que operan en el sector”.

“La inversión en el Servicio Nacional de Salud, en infraestructuras, en equipamientos y en profesionales deber ser una de la prioridades del país”, advirtió hoy el Bloque de Izquierdas, también socio del Gobierno.

La oposición conservadora se ha sumado a las peticiones de comparecencia y a las críticas contra el Ejecutivo.

El presupuesto destinado a la sanidad pública aumentó un 4,4 % en el presupuesto de 2018 y representa alrededor del 12 % del gasto público total.

Pero el aumento de la inversión no ha sido suficiente para atajar los graves problemas del Sistema Nacional de Salud, desde falta de recursos, humanos y materiales, hasta interminables listas de espera que afectan a más de 100.000 personas.

Según datos del Ministerio de Salud, la media de espera para una consulta especializada es de un año, aunque en más de una decena de hospitales del país han llegado a los dos años.EFE