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Prospectiva en salud herramienta clave para dirigir sistemas de salud

  •  “La prospectiva se puede definir de acuerdo a cuatro principios: Ver lejos, ver amplio, analizar en profundidad y aventurarse, a lo que añadía pensar en el hombre” Gastón Berger
  • “La capacidad de predecir o anticipar eventos futuros, es absolutamente indispensable por dos razones, una para ahorrar tiempo y energía y dos para sobrevivir y actuar exitosamente en el entorno” Neurocientífico Rodolfo Llinás

En muchos Países del mundo ante la pandemia se pueden observar limitantes de la forma en que dirigen los sistemas de salud, y existe confusión, ignorancia, y poca sensibilidad para lograr un sistema de salud eficiente, por lo cual me parece muy importante explicar de una manera más simple el uso de herramientas para lograr mejorarlo. Por lo cual, hoy abordare un tema que nos permite entender los procesos de cambio que se deben realizar utilizando la visión prospectiva, para lograr una mejora al sistema de salud en México y en el mundo, sobre todo después de las grandes experiencias que nos está dejando esta pandemia

En un entorno que presenta ciudadanos más y mejor informados y con acceso a la tecnología cada vez mayor, es lógico pensar que la demanda de servicios sanitarios se incremente en los siguientes años, por razones es incuestionable la necesidad de mejorar factores claves de la asistencia sanitaria como son la accesibilidad, la calidad de la prestación y la efectividad de los resultados obtenidos. Sin embargo, insistiré ahora y siempre, es imprescindible cambiar el enfoque de la salud y el bienestar, como premisas claves del futuro de la medicina y la salud (no son sinónimas).

En 1996 la OMS definió el desarrollo de la salud como “el proceso que permite que las personas ejerzan control sobre los determinantes de la salud, para poder mejorarla” considerándose como elementos claves para su desarrollo, los siguientes:

  • La promoción de la salud como proceso de mejora de la calidad de vida.
  • La participación activa de los ciudadanos.

De esta manera, se definió la política sanitaria como compromiso con la población basado en estrategias como la creación de políticas sanitarias saludables, creación de entornos que apoyen la salud, fortalecimiento de la acción comunitaria, desarrollo de habilidades individuales y reorientación de los servicios sanitarios.

Hoy, recordando diversos cursos a los que tuve la oportunidad de asistir y la lectura de varios libros sobre prospectiva, les presento un breve análisis y el impacto que tendría si la aplicáramos en nuestra gestión como directivos médicos para anticiparnos al futuro, predecirlo y crearlo, y dándole validez a los elementos claves mencionados en el párrafo anterior.

La prospectiva es la reflexión antes de la acción. Según Miklos y Tello, es primero un acto imaginativo y de creación, luego una toma de conciencia y una reflexión sobre el contexto actual; y por último un proceso de articulación y convergencia de las expectativas deseos, intereses y capacidad de la sociedad para alcanzar ese porvenir que se perfila como deseable.

Igualmente la prospectiva, además de permitir e impulsar el diseño del futuro, aporta elementos muy importantes al proceso de planeación y a la toma de decisiones, ya que identifica peligros y oportunidades de determinadas situaciones futuras, además de que permite ofrecer políticas y acciones alternativas, aumentando así el grado de elección.

La planeación prospectiva en procesos de naturaleza política y social, es una metodología que se enfoca desde el futuro hacia el presente, en contraposición con los enfoques tradicionales, donde las proyecciones se basan en el pasado o en el presente.

Para realizar este ejercicio de planeación, es necesario vincular a diversos expertos que tengan visiones complementarias y hasta contradictorias; para así realizar una extracción no sesgada y eficaz de sus opiniones expertas sobre el devenir de uno o más fenómenos complejos.

En este sentido, tres nexos son vitales para la planeación prospectiva:

  1. Vinculación con las autoridades
  2. Vinculación con los responsables de financiamiento y presupuesto; y
  3. Vinculación con las otras áreas involucradas.

Los primeros son vitales para el éxito de la planeación, por su apoyo y respaldo político, durante la etapa de formulación y durante el proceso. Los segundos por que los proyectos de planeación, deben estar respaldados por el presupuesto, y sus objetivos y metas deben ser considerados de alta prioridad. Los terceros sirven para reajustar y reorientar el proceso de planeación.

La metodología prospectiva utiliza cuatro pasos:

  1. Diseño: Diseño del futuro deseable y posible.
  2. Definición: Elaboración del modelo en la realidad (presente) en que se tomarán las decisiones para tratar de alcanzar dicho futuro.
  3. Confrontación: Contrastar los resultados de las dos etapas anteriores, provocándose la convergencia para definir el marco de orientación global.
  4. Determinación estratégica y factibilidad: Definir las estrategias posibles y mostrar las opciones políticas concretas.

Después de esta introducción a la prospectiva en general, la prospectiva de la salud, como disciplina de investigación, ha estado dominada a escala mundial por los países desarrollados. Los mejores trabajos han sido realizados por un pequeño número de instituciones de países como Holanda, Japón, o Gales (Reino Unido). Esto responde a una serie de razones. En primer lugar, los estudios de futuro están más arraigados en los países desarrollados que en los países en vías de desarrollo. Los primeros suelen prestar más atención a los problemas de largo plazo, mientras que los segundos deben hacer frente a las amenazas de la coyuntura. Por otra parte, la investigación en prospectiva de la salud está claramente más facilitada en aquellos países donde surge y se disemina la mayor cantidad de conocimientos.

Asimismo, la disponibilidad de recursos informáticos que facilitan el acceso a la información abunda en los países centrales mientras que son escasos en los periféricos. Por ejemplo, en los países industrializados el uso de internet por parte de los profesionales de la salud está muy extendido. Los estudios prospectivos, además, suelen ser onerosos para muchos países; el empleo de las metodologías prospectivas implica disponer de material moderno, de bases de datos complejos y de asistencia técnica.

Tampoco debe olvidarse que por lo general los modelos propuestos para enfrentar amenazas en el campo de la salud suelen responder a necesidades de los países desarrollados, las que no necesariamente coinciden con las de los países subdesarrollados o en vías de desarrollo, como el caso de México. Muchas dolencias y enfermedades propias de los países en desarrollo carecen de impacto en los países industrializados. Esta situación constituye un fuerte obstáculo y desalienta la difusión de las herramientas prospectivas.

No obstante lo anterior, la Organización Mundial de la Salud (OMS) organizó en 1993 la primera consulta internacional acerca de los futuros de la salud. Expertos de todo el mundo participaron de esta iniciativa, en tanto que las agencias regionales como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la oficina EURO y la oficina SEARO (oficina regional de la OMS para el sudeste asiático) trabajaron activamente.

Los aspectos a considerar en un ejercicio de prospectiva de la salud deben atender los siguientes aspectos:

  • Los factores relacionados con la salud;
  • La correspondencia entre la salud del futuro y el porvenir de la atención de la salud;
  • Las posibilidades temáticas de los proyectos de prospectiva de la salud;
  • Los eventos y tendencias capaces de influir en el provenir de la salud y su cuidado; y
  • El sistema de valores propio de la prospectiva de la salud.

La prospectiva en salud toma en cuenta la existencia de cuatro factores que la condicionan: la heredabilidad de los caracteres, el comportamiento, el medio ambiente, y la medicina. La herencia, es decir el patrimonio genético de cada individuo o de una población, constituye un dato que no es susceptible de modificaciones significativas, al menos en el corto plazo. Esto es así porque de todos modos hay que recordar que la investigación genética apunta a resolver problemas de enfermedades hereditarias. La noción de comportamiento se aplica las actitudes relacionadas con la salud tanto de los individuos como de la comunidad en su conjunto: vida sexual, alimentación, consumo de tabaco y alcohol, higiene, ejercicios físicos, uso de los servicios médicos, etc. Entre los factores ambientales se encuentran el clima, la calidad del aire y del agua, la contaminación, el nivel de ruido, la superpoblación, la violencia, la distribución de los ingresos, la participación ciudadana, entre muchos otros. Finalmente, el sistema de valores involucrado en estos estudios toma en cuenta la gama de prestaciones, la distribución territorial y el acceso a los servicios de salud, la calidad y costos de la atención son también elementos a considerar.

El porvenir del cuidado de la salud no es más que un aspecto de la prospectiva de la salud. No debe olvidarse que la medicina ha tenido un papel más bien modesto con relación a la salud en general. Los grandes avances en la salud pública han sido producto principalmente de las mejoras en las condiciones económicas, ambientales y sociales.

Existe una amplia gama de temáticas a ser tratadas en prospectiva de la salud. Por ello, para seleccionar las más adecuadas la OMS sugiere interesarse en temáticas susceptibles de abordarse en un horizonte de tiempo largo, elegir temas originales no tratados anteriormente, y privilegiar la factibilidad de las acciones derivadas del ejercicio a las temáticas complejas y poco factibles.

El equipo de investigadores que encare un estudio prospectivo de esta índole debe tomarse un tiempo para reflexionar sobre los eventos y tendencias capaces de influir sobre el futuro de la salud. Esta actividad permitirá encontrar y valorar aspectos que inicialmente pueden ser pasados por alto.

La mayoría de los estudios futuristas no se conforman con elaborar una serie de escenarios posibles sino que, además, proceden a su evaluación. Para ello es necesario desarrollar una serie de criterios que reflejen el sistema de valores del sector de la salud. Esta evaluación de los escenarios no sólo es útil en sí misma sino que también facilita la profundización de los estudios.

Las siguientes  consideraciones pueden resultarle útiles para llevar adelante un ejercicio de prospectiva en salud:

  • Es conveniente integrar las actividades de prospectiva dentro de las acciones institucionales en curso como una forma de garantizar la implementación de sus resultados;
  • Las actividades de prospección del futuro deberían tener lugar a intervalos regulares de manera que ayuden eficazmente a la formulación y monitoreo de las políticas públicas;
  • Si se lanzan varias actividades de prospección del futuro en salud, las actividades preliminares deberían poseer elementos comunes; esto ayudaría a reducir los costos como a valorar si existen superposiciones de objetivos;
  • Un ejercicio prospectivo en salud ganará en atención en la medida en que pueda calcular o estimar los costos necesarios para alcanzar los objetivos;
  • Los escenarios resultantes del ejercicio son más atractivos en la medida en que pueden ser actualizados de manera de conocer la evolución de la situación epidemiológica, demográfica, de los avances técnicos y otros factores pertinentes;
  • El desarrollo de la prospectiva será más favorable en la medida en que los resultados puedan ser publicados por editoriales de buena reputación o como artículos en revistas de amplia difusión;
  • Será conveniente, asimismo, considerar actividades de prospección del futuro de naturaleza multidisciplinaria en colaboración con otros sectores;
  • Los ejercicios nacionales tendrán un mayor valor en la medida en que se estén realizando ejercicios similares en países vecinos; esto permitirá integrar sus resultados en una estrategia regional;
  • La consolidación de una estrategia de estudios prospectivos en salud a largo plazo conlleva necesariamente prestar atención a la formación de expertos en prospectiva, la evaluación de las técnicas, las instituciones de salud y aún las escuelas de medicina y universidades.

 

Si habláramos de la salud con el concepto que tenemos actualmente, es decir no considerando un re-enfoque como se los he planteado en otros artículos, y que es la visión de un servidor, vamos a encontrar las siguientes características dentro de 10-15 o 20 años:

La sanidad electrónica (e-Salud) será la revolución más importante en el campo de la salud desde el advenimiento de la medicina moderna

La e-Salud dará paso a un modelo sanitario que funcionará por y para un ciudadano cada vez más informado, que con sus demandas de nuevas y más avanzadas aplicaciones de la tecnología acelerará su implantación en España.

Los centros sanitarios competirán entre ellos para atraer al paciente, lo que derivará hacia su especialización a fin de destacar en un área determinada de la medicina. A corto plazo, este sistema derivará hacia la colaboración de los centros en red en un horizonte temporal más lejano

La industria farmacéutica desarrollará fármacos “a medida” adaptados al tipo de enfermedad y al perfil genético de la persona que la padezca (farmacogenómica)

Asistiremos a la creación de centros sanitarios virtuales de atención al ciudadano, desde donde, de manera remota, se analizarán, administrarán y distribuirán los servicios y prestaciones demandados por el paciente.

Se generalizará, en pacientes dependientes y crónicos, la utilización de etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID), que adheridas a unos brazaletes que lleven los pacientes, servirán, además de para conocer su ubicación, para transmitir de forma inalámbrica datos del enfermo, como sus constantes vitales, etc. de manera que pueda proporcionársele asistencia casi instantánea ante situaciones de riesgo.

Se desarrollarán biosensores no invasivos implantables en el cuerpo, capaces de detectar, analizar y transmitir datos sobre el estado de salud de una persona en tiempo real. En un futuro más lejano se implantarán en las prendas de vestir de forma generalizada y en pacientes dependientes.

El uso de nuevas tecnologías basadas en 3D, permitirán el diagnóstico y tratamiento médico o quirúrgico a distancia.

Los enfermos de riesgo portarán sistemas de notificación de alertas capaces de activar de forma automática, equipos sanitarios móviles, en situaciones críticas.

Se generalizará el uso de la receta electrónica desde la prescripción hasta, ya en un futuro más lejano, la dispensación del medicamento al paciente.

Todos los historiales clínicos serán electrónicos y accesibles por todo el sistema sanitario.

Se generalizará la utilización de tarjetas inteligentes que contengan el historial clínico electrónico del paciente o la información más relevante del mismo.

Podemos concluir que:

  • La Prospectiva reduce la incertidumbre respecto al futuro.
  • Debe servir para tomar decisiones hoy con visión de largo plazo
  • Por ello debe proporcionar conocimiento, inteligencia: dar respuestas

Y debemos considerar además los elementos claves de los que depende el futuro de los sistemas de salud

  • Demanda de servicios de salud
  • Financiamiento de la Salud
  • Formación y capacidad del capital humano
  • Infraestructura
  • Tecnológica
  • Investigación
  • Modelo de Gestión del sistema de salud
  • Políticas públicas y normatividad
  • Responsabilidad Social con la Salud.

Pero como siempre ¡Ud. tiene la última palabra!

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