Reacción de bajo perfil de Taiwán tras pena capital a 3 isleños en Indonesia

Taipei, 4 feb (EFE).- Taiwán tuvo hoy una reacción de bajo perfil con el envío a Indonesia del director general de la Oficina de Investigación, que además de “promover la cooperación bilateral para combatir la delincuencia trasnacional”, visitará a tres taiwaneses condenados a muerte por narcotráfico.


La isla reaccionó a la condena a muerte de sus ciudadanos, la semana pasada, con declaraciones de “respeto al poder judicial indonesio” y promesas de “asegurar” el respecto a los “derechos e intereses” de los condenados.

Los taiwaneses Luo Chih-chen, Chen Jia-Wei y Wang An-kang, que fueron detenidos con más de dos kilogramos de anfetaminas en el aeropuerto internacional de Yakarta en 2014, fueron condenados a muerte en primera instancia; a cadena perpetua, en segunda instancia; y a muerte, en el Tribunal Supremo.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Taiwán pidió a Indonesia una notificación oficial de la condena e instruyó a su representación en Yakarta para que investigue “si hay alguna medida correctora” y proteja los derechos de los tres isleños enviados al corredor de la muerte.

Australia, Brasil, Francia y Holanda, que tuvieron algunos nacionales ejecutados en Indonesia en 2015 por narcotráfico, adoptaron una clara postura de protesta, con medidas de represalia y la retirada de algunos embajadores.

Taiwán, donde se aplica la pena de muerte, sólo parece buscar asegurarse de que sus nacionales agotan todos los recursos judiciales y que se les otorga un trato humanitario y se respetan sus derechos.

Hasta la fecha, sólo la filipina Mary Jane Veloso fue perdonada en 2015, tras ser condenada a muerte por narcotráfico, sin que las protestas de los gobiernos occidentales hayan logrado salvar a sus nacionales de la ejecución.

En noviembre de 2015, la Oficina del Fiscal General de Indonesia pidió la pena de muerte para 50 narcotraficantes, incluidos los tres taiwaneses, que fueron condenados a muerte por el tribunal local, pero vieron conmutada la sentencia a cadena perpetua en segunda instancia.

Indonesia, donde se calcula que hay unos 4,5 millones de drogadictos, lanzó una campaña antidroga desde la subida al poder del presidente Joko Widodo en 2014 y en enero de 2015 ejecutó a seis extranjeros por narcotráfico, lo que llevó a que Holanda y Brasil retirasen sus embajadores

A finales de abril de 2015, Indonesia ejecutó a siete extranjeros por narcotráfico y en junio de ese mismo año a otro, un francés.

En la actualidad, según datos del Ministerio de Justicia taiwanés, hay más de 30 taiwaneses en prisiones indonesias cumpliendo penas por narcotráfico. (1)EFE