Recibe su primer sacramento el pequeño Iker Uriel

En medio de una misa con un toque íntimo y familiar bautizaron al pequeño Iker  Uriel Olivas Treviso, en la acogedora Catedral Basílica Menor, llevado a la pila bautismal en brazos de sus padrinos los señores Salma Villalobos y Erik Treviso, recibiendo la bendición como nuevo hijo de Dios.

Así mismo fue colmado de bendiciones por parte de sus amorosos padres los señores Griselda Treviso y Juvenal Olivas, quienes  se sintieron felices de que su pequeño hijo recibiera las aguas benditas del Jordán.

Durante la ceremonia religiosa el sacerdote oficiante les recordó a todos los presentes que este sacramento es el camino de vida para un niño que comienza una vida cristiana, y que se convierta en nuevo hijo de Dios para toda la vida, y a sus familiares los exhortó a continuar firmes con la gracia de Dios.

Al finalizar la misa familiares e invitados abandonaron el santo recinto para dirigirse a una elegante recepción en honor al  pequeño Iker Uriel, la cual  tuvo lugar en su domicilio en  donde el pequeño se hizo acreedor a  muchos regalos, apapachos y bendiciones por parte de sus seres queridos.

Durante la tarde los invitados disfrutaron de un exquisito menú el cual se hizo acompañar de una gran variedad de refrescantes bebidas y ricos postres los cuales se prepararon para esta bonita celebración.

Entre los presentes que se dieron cita a felicitar al pequeño nuevo integrante de la familia católica apuntamos a sus consentidores abuelitos, tíos y primitos, los cuales lo llenaron de tiernos apapachos y de mucho amor durante  la amena tarde.

La amena tarde trascurrió en un ambiente de lo más agradable ya que chicos y grandes disfrutaron de entretenidas charlas así como de la buena música que pusieron en el lugar.

Ates de concluir la gran celebración las felicitaciones, buenos deseos y los significativos regalos se hicieron presentes en esta familiar celebración que tuvo como único fin compartir la felicidad y alegría que causó el recibimiento de las aguas del Jordán del nuevo hijo de Dios.

¡Muchas felicidades!