Restos de vicario de monseñor Romero son inhumados en catedral salvadoreña

San Salvador, 13 ene (ACAN-EFE).- Los restos del vicario general de la Iglesia católica salvadoreña durante los años en que monseñor Romero estuvo al frente de esta, Ricardo Urioste, fueron inhumados hoy en la Catedral de San Salvador luego de una misa en su honor a la que asistieron cientos de salvadoreños.


Urioste, quien fundó y presidió la fundación que lleva el nombre del beato salvadoreño, falleció el 15 de enero en El Salvador a los 90 años de edad a consecuencia de un accidente cardiovascular provocado por una caída y tras estar hospitalizado desde el 30 de diciembre de 2015.

“Monseñor Urioste murió sin molestar a nadie, como a él le hubiera gustado”, después de “dos semanas de silencio” en las que estuvo inconsciente, dijo el arzobispo auxiliar de San Salvador, Gregorio Rosa Chávez, durante la homilía.

Recordó que Urioste se ordenó como sacerdote en 1948 a los 23 años, por lo que “hubo que pedir autorización al Vaticano porque no cumplía la edad canónica”.

Añadió que fue uno de los únicos dos obispos centroamericanos que participaron en las preparaciones del Concilio Vaticano Segundo convocado en 1959.

Para Rosa Chávez, Urioste “era la memoria viva de esta iglesia” y “un faro permanentemente encendido” que “tenía el respeto de la sociedad, de los gobernantes y de los dirigentes políticos”.

Destacó que este se caracterizó, al igual que monseñor Romero, por su cercanía con “el pueblo sediento de paz, de justicia y solidaridad” en los años previos a la guerra civil (1980-1992) que se cobró la vida de unas 75.000 personas.

Después del asesinato de Óscar Romero, el 24 de marzo de 1980, monseñor Urioste fue el primero jerarca católico en hablar con la prensa en el lugar del asesinato y en denunciar la “gracia negra” de quienes celebraban el “holocausto” de Romero.

“Todo el pueblo bueno de El Salvador está de luto, hay quienes no lo están, sino que están de gozo, eso es una gracia negra, ese es el pecado mayor que en este país se ha cometido”, lamentó.

Los restos del sacerdote fueron colocados cerca del mausoleo de Óscar Romero en la Catedral Metropolitana de San Salvador ante cientos de fieles católicos y la mayoría de los obispos salvadoreños. (1)ACAN-EFE