Restricciones de movilidad en noreste de Colombia por artefactos explosivos

Bogotá, 12 mar (EFE).- Más de 2.000 personas están con restricciones de movilidad en la conflictiva región colombiana del Catatumbo (noreste) por la existencia de artefactos explosivos y constantes combates entre grupos armados en la zona, informó este martes la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).

En un comunicado, la OCHA detalló que 600 familias de 23 aldeas del municipio de San Calixto, en el departamento de Norte de Santander, “se encuentran con restricciones en su movilidad y acceso a medios de vida” en cultivos de pancoger, caminos, escuelas y fuentes de agua.

La situación provocó un aumento de precios en los alimentos y el cierre de establecimientos comerciales, ya que según la oficina de la ONU la población se ve impedida para trabajar la tierra “por la contaminación con dichos explosivos”.

Según la información, alrededor de 250 niños y adolescentes no pueden acceder a su derecho a la educación por la existencia de minas o municiones sin explotar alrededor de las escuelas que han tratado de quitar algunos pobladores.

“Se resaltan vacíos en la Educación en el Riesgo de Minas (ERM), evidenciado en la manipulación inadecuada de los explosivos por parte de las personas”, además del “desconocimiento de las zonas contaminadas”, dijo el organismo.

De otro lado, se indicó que el municipio tiene problemas en la cobertura del acueducto y el alcantarillado lo que, de acuerdo con la OCHA, generaría posibles enfermedades en algunas personas que acceden al agua “de forma artesanal”.

En la zona del Catatumbo, que hace parte del departamento de Norte de Santander, operan distintos grupos armados ilegales, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), un reducto del Ejército Popular de Liberación (EPL) y bandas criminales que se disputan los cultivos de coca y las rutas del narcotráfico.

Del Catatumbo hacen parte también los municipios de Convención, El Carmen, El Tarra, La Playa, Sardinata, Teorama y Tibú. EFE