Roban un cuadro de Renoir en una casa de subastas de Viena

Viena, 28 nov (EFE).- Un cuadro del pintor impresionista francés Pierre-Auguste Renoir (1841-1919) que iba a salir hoy a la venta en la casa de subastas vienesa Dorotheum ha sido robado por desconocidos, confirmaron hoy fuentes de la policía.

“De acuerdo con el estado actual de la investigación, tres hombres, actualmente desconocidos” y “aparentemente profesionales” robaron el lunes una pintura de Pierre-Auguste Renoir que estaba expuesta en el segundo piso del Dorotheum, explicó la Dirección de la Policía de Viena en un comunicado.

“Los hombres abandonaron el lugar por diversas salidas”, prosigue la policía, que ha publicado las fotos de los presuntos ladrones ya que fueron filmados por las cámaras de vigilancia del edificio, situado en el centro de Viena.

Doris Krumpl, portavoz del Dorotheum, confirmó a Efe que la obra robada es “Golfe, mer, falaises mertes”, firmada por Renoir en 1895, un paisaje en óleo de 27×40 centímetros tasado en entre 120.000 y 160.000 euros (de 135.000 a 180.000 dólares), y afirmó que este robo es completamente inusual.

El Dorotheum, que con cerca de 250.000 objetos vendidos al año es la mayor casa de subastas de Europa Central, “cuenta con amplias medidas de seguridad. Nuestras obras de arte están aseguradas y en las pasadas décadas ningún cuadro había sido robado”, dijo.

El cuadro sustraído formaba parte de la subasta de hoy titulada “Clásicos del Modernismo”, que se celebrará como estaba previsto tras eliminar el cuadro de Renoir de la lista de obras de la venta.

Una subasta que incluye un segundo lienzo de Renoir, así como obras de Pablo Picasso, Henri Rousseau, Giorgio de Chirico, Marc Chagall, Fernando Botero, Emil Nolde, Henri Matisse, Gustav Klimt, Egon Schiele, Alred Kubin, Carl Moll y Roberto Sebastian Matta, entre otros.

La televisión pública austríaca ORF había informado anoche del delito, pero entonces tanto la policía como el Dorotheum habían declinado confirmar o desmentir la noticia.

Según la ORF, en una de las filmaciones se puede ver cómo un desconocido “descuelga una obra de la pared, se la sujeta bajo el brazo, abandona el edificio con toda calma y desaparece luego entre los transeúntes del centro de Viena”. EFE