RSF reclama sanciones para CCTV y Xinhua por emitir confesiones “forzadas”

reporteros-fronteras-critica-censura-mediatica-barein_1_1551370Pekín, 21 ene (EFE).- Reporteros Sin Fronteras (RSF) pide hoy a la Unión Europea (UE) que sancione a la cadena china oficial CCTV y a la agencia de noticias Xinhua por divulgar y publicar confesiones “forzadas” de ciudadanos europeos y chinos.


En un comunicado, la organización dice sentirse en estado “de shock” por la creciente práctica de los medios oficiales chinos de difundir confesiones que supuestamente han sido realizadas bajo coacción.

Se trata de una tendencia que ha resurgido en el mandato del presidente Xi Jinping (desde 2013) y por la que ciudadanos chinos y extranjeros han aparecido en televisión confesando crímenes, en ocasiones antes incluso de que se supiera que estaban detenidos o de que hubiera comenzando un proceso judicial contra ellos.

RSF considera hoy que esta práctica “supone un alarmante peligro para la información y el periodismo libre”.

Las últimas “víctimas” de estas confesiones televisadas, recuerda RSF, son el sueco Peter Dahlin, cofundador de la ONG “China Action” en China, o el hongkonés Gui Minhai (con pasaporte sueco), propietario de la editorial Mighty Current, que publica libros críticos con el gobernante Partido Comunista.

Dahlin desapareció a principios de este mes cuando estaba de camino al aeropuerto para tomar un vuelo a Tailandia y posteriormente se confirmó que había sido detenido. Su novia china, Pan Jinling, que estaba junto a él, sigue desaparecida.

Las autoridades ahora acusan a su ONG, que se dedicaba a formar a abogados y defensores de derechos humanos, de poner en peligro la seguridad del Estado.

En el caso de Gui, el hongkonés desapareció en octubre del año pasado en Tailandia -casi al mismo tiempo que cuatro libreros más de la región- y el misterio se rompió cuando apareció en la televisión china este mes alegando que quería ser juzgado por las autoridades y pidiendo al Gobierno sueco que no se inmiscuyera en el asunto.

“Estamos escandalizados por la difusión de confesiones forzosas que no tienen ningún valor informativo”, manifestó Benjamin Ismaïl, director de RSF en Asia Pacífico.

Para Ismaïl, CCTV y Xinhua se han convertido en “armas de propaganda de masas” y han dejado de ser medios de comunicación de facto, publicando declaraciones que han sido realizadas presumiblemente bajo coacción.

La organización ya pidió sanciones contra CCTV y sus ejecutivos en agosto de 2014, cuando se emitió la supuesta confesión del periodista Xiang Nanfu, y ahora vuelve a pedir estas medidas, que, recuerda, la UE ya ha tomado en el pasado, por ejemplo, contra medios iraníes. (1)EFE