Sala descarta recusación a juez guatemalteco en caso de menor desaparecido

Prensa Libre

Guatemala, 2 may (EFE).- Una Sala de Apelaciones declaró hoy “sin lugar” la recusación contra el juez presidente del Tribunal de Mayor Riesgo C, Pablo Xitumul, planteada por la defensa de cinco militares acusados de la desaparición del menor Marco Antonio Molina Theissen y la violación de su hermana Emma Guadalupe en 1981.

La Sala tomó la decisión de forma unánime “al no establecerse las causales presentadas”, pues no se observa una “enemistad grave” ni “interés directo o sentimental” hacia los procesados o el Ejército, ni hay relación entre Xitumul y la familia Molina Theissen.

Tampoco se pudo comprobar que la desaparición del padre del juez durante el conflicto armado, que sucedió en Guatemala entre el Ejército y la guerrilla entre 1960 y 1996, estuviera relacionada con el caso que estaba presidiendo el juez.

Tanto la defensa de los militares sindicados, como la Procuraduría General de la Nación -tercera interesada en el caso-, exigían la separación del juez al “ser víctima del Ejército”, por lo que era “lógico pensar que tiene adversidad con los acusados”, planteaban.

Sin embargo, la Sala sostuvo que tal extremo no se llegó a comprobar, por lo que no se puede hablar de “víctima del Ejército”, como lo quería hacer notar la defensa de los militares.

En el caso están siendo juzgados por los delitos de desaparición forzada, lesa humanidad y violación: Manuel Benedicto Lucas García, quien perteneció al Estado Mayor del Ejército entre 1981 y 1982; Manuel Antonio Callejas, exjefe de Inteligencia Militar; el exsecretario de inteligencia del Estado Mayor del Ejército Hugo Ramiro Zaldaña Rojas; y los coroneles Francisco Luis Gordillo Martínez y Edilberto Letona Linares.

Tras 16 audiencias celebradas en el juicio, aún faltan tres peritajes por desarrollarse, los cuales corresponden a los peritos Omar Ortíz Maquín, Velia Elizabeth Muralles Bautista y Marina Consuelo García de Villagrán.

Este caso, considerado en el país centroamericano como “de alto impacto”, se remonta a hace más de 36 años, cuando la joven Emma Guadalupe Molina Theissen fue capturada por el Ejército tras ser “sorprendida” llevando consigo propaganda de la organización comunista clandestina Partido Guatemalteco del Trabajo, tras lo cual fue secuestrada, torturada y violada durante nueve días.

El día después de que logró escapar, un grupo de hombres armados llegó a la vivienda de su madre para buscarla y al no encontrarla le colocaron grilletes a su hermano de 14 años, Marco Antonio, y lo subieron a un vehículo tipo pick-up con placas oficiales, según declaró la madre de ambos durante el juicio, Emma Theissen Álvarez de Molina. EFE