Sánchez Cordero, Durazo y Ebrard, figuras clave en Gobierno de López Obrador

Juan Manuel Ramírez G.

México, 29 nov (EFE).- Para afrontar los retos que le esperan los próximos seis años como presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha convocado personajes que, por el peso de sus responsabilidades, están llamados a convertirse en figuras clave de su Gobierno.

Los colaboradores de López Obrador, algunos con carteras en anteriores Gobiernos y de partidos diferentes a su Movimiento Regeneración Nacional (Morena), se debaten entre el reconocimiento y la polémica, pero ninguno pasa inadvertido.

Los secretarios de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; de Seguridad Pública, Alfonso Durazo; de Relaciones Exteriores Marcelo Ebrard; de Hacienda, Carlos Urzúa, están entre los nombres a destacar en el Gobierno que se pone en marcha este 1 de diciembre.

Pero no es un político el que ha desatado los mayores comentarios a favor y en contra. El empresario Alfonso Romo apoyó la llegada a la presidencia de Vicente Fox en 2000 y de Felipe Calderón en 2006, del conservador Partido Acción Nacional, y en 2012 decidió colaborar con López Obrador.

Romo ha sido una pieza importante en los encuentros de López Obrador con los empresarios y ahora será su jefe de gabinete.

La mano derecha de López Obrador en Gobernación, será Sánchez Cordero, exmagistrada de la Corte Suprema y uno de los grandes fichajes del izquierdista en su próxima administración.

Desde su nueva posición, Sánchez Cordero promete dar un giro a esta dependencia centrándose en la migración y los derechos humanos, además de ser partidaria de la despenalización de las drogas.

La exmagistrada ha reconocido el enorme reto que tiene por delante de encarar la violencia que azota al país y que ha dejado en los últimos 12 años 240.000 asesinatos y unas 40.000 personas desaparecidas.

“López Obrador nos ha instruido para que echemos mano de todos los instrumentos legales a nuestro alcance para la pacificación y la justicia transicional”, señaló Sánchez Cordero al presentar el plan de seguridad del nuevo Gobierno.

A Durazo, López Obrador le ha confiado la Secretaría de Seguridad Pública, una cartera que había sido suprimida por el Gobierno de Enrique Peña Nieto y que se recuperará a partir del 1 de diciembre.

Durazo llegó al equipo de López Obrador tras una militancia en el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el conservador Partido Acción Nacional (PAN) y de ocupar varios cargos públicos en el Gobierno de Fox.

Ahora enfrentará el mayor reto de su carrera política: erradicar la ola de violencia que sufre México y detallar la Ley de Amnistía con la que López Obrador pretende pacificar el país.

Otro personaje que se formó en el PRI y el PRD es Ebrard, titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y quien acompaña a López Obrador desde mediados de la década pasada.

Ebrard fue Jefe de Gobierno de la Ciudad de México de 2006 a 2012 algo que tiene en común con López Obrador, quien desempeñó el mismo encargo de 2000 a 2005.

La misión de Marcelo será recuperar y cuidar la relación con los países de América Latina y especialmente con Estados Unidos y Canadá.

Una alta responsabilidad, distinta a la de los otros secretarios, será la que tendrá Carlos Urzúa en el despacho de la Secretaría de Hacienda.

Su primera tarea será el Paquete Económico 2019 y en el corto, mediano y largo plazo, transmitir confianza y certidumbre a los inversionistas en un momento en el que se vive una alta volatilidad bursátil y cambiaria.

Otro que tendrá los reflectores encima es el Secretario de Comunicaciones y Transportes; Javier Jiménez Espriú, quien lidiará la modernización del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y las consecuencias de la cancelación del nuevo aeropuerto..

En Educación, Esteban Moctezuma deberá cimentar un nuevo acuerdo educativo que sustituya la reforma educativa de Peña Nieto; la de Energía, Rocío Nahle, tendrá el reto de la construcción de una nueva refinería en el estado de Tabasco, sureste mexicano.

Aunque todos los reflectores apuntan a López Obrador, sus colaboradores buscarán un espacio para figurar en el nuevo escenario político que habrá en México a partir del sábado. EFE