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Sánchez e Iglesias, la ausencia de dos líderes en una negociaciones al límite

Madrid, 6 de sep (EFE).- Las negociaciones para formar un Gobierno en España siguen adelante entre los principales partidos implicados, el Partido Socialista (PSOE) y Unidas Podemos, pero la ausencia en esas reuniones de sus dos líderes, Pedro SáncheZ, y Pablo Iglesias, reafirma la desconfianza existente entre ambas formaciones.

El 23 de septiembre es la fecha límite para alcanzar un acuerdo entre la izquierda progresista española que evite que España viva sus cuartas elecciones en cuatro años, después de las celebradas en diciembre de 2015, junio de 2016 y las de abril de 2019.

Tras la fracasada investidura de Sánchez el pasado 25 de julio se esperaba un nuevo acercamiento entre ambos partidos que permitiera evitar nuevos comicios.

Para los socialistas esas negociaciones pasan por un apoyo a su posible Gobierno, pero descartando un Ejecutivo de coalición que Unidas Podemos declinó en un principio al no estar de acuerdo con la oferta de los socialistas, pero que ahora reclaman.

Después de un mes de agosto estéril de acercamientos, este jueves se produjo la primera reunión, que duró casi cinco horas, en la que tampoco se consiguieron avances, pero a la que además sólo acudieron representantes menores de ambos partidos.

Según la portavoz del Ejecutivo socialista en funciones, Isabel Celáa, la reunión entre Sánchez e Iglesias se producirá “en tiempo”, aunque no avanzó la fecha de ese encuentro.

“Que puedan hablar, encontrarse y reunirse se puede dar por garantizado”, señaló Celáa este viernes en rueda de prensa.

En los días previos a su fallida investidura, Sánchez aceptó la formación de un Gobierno de coalición con UP, pero vetó expresamente la entrada de Iglesias.

Horas después, el líder de UP renunció a formar parte de ese supuesto nuevo Ejecutivo: “No debo ser la excusa del PSOE para que no haya un gobierno de coalición de izquierdas. Estar o no en el Consejo de Ministros no será un problema siempre y cuando no haya más vetos y la presencia de Unidas Podemos en el Gobierno sea proporcional a los votos”, dijo.

Desde entonces la relación entre ambos líderes ha sido casi nula, apenas relegada a los mensajes que se prodigan en las redes sociales, y a los escasos encuentros mantenidos por ambos partidos han estado presididos fundamentalmente por la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el secretario de Acción de Podemos, Pablo Echenique.

NINGÚN AVANCE, MUCHOS REPROCHES

Tras la reunión este jueves, en la que no se registró ningún avance, los dos partidos planean un nuevo encuentro, pero sus diferencias entre ambas formaciones siguen marcando el día a día de la política española.

El Gobierno español prometió este viernes que UP tendría una participación “activa y potente” en la futura administración mediante su presencia en distintos organismos si hay un acuerdo de investidura, aunque sigue descartando su presencia en el Ejecutivo.

Celaá insistió en que no habrá un gobierno de coalición con Unidas Podemos “tal y como se ofreció en julio” pero sí están sobre la mesa de negociación fórmulas que permitan una participación “potente y activa” en el Ejecutivo.

Para el PSOE existe una “tercera vía”, así como la “triple garantía” que ofrecen a los que considera “sus socios prioritarios” para el cumplimiento del acuerdo que permitiría la gobernabilidad.

Celáa también puso en valor la propuesta socialista de que UP esté en “altos puestos” en instituciones, “que no son gobierno pero que representan al Estado”.

Igualmente se mostró confiada en que la negociación “llegará a buen puerto”.

“Si Unidas Podemos quiere, habrá gobierno”, dijo la ministra portavoz, quien en más de una ocasión ha negado que la intención de los socialistas sea la repetición electoral.

Sin embargo, la diputada de UP Pilar Garrido criticó hoy la “inamovible” posición del PSOE en la negociación con su formación para desatascar la investidura, y manifestó que empiezan a sospechar que lo que le interesa al dirigente socialista es “ir a elecciones generales”.

En una entrevista radiofónica, Garrido afirmó que entre las fuerzas políticas que podrían apoyar esa investidura hay “mucha preocupación” porque “se empieza a dudar” de que Sánchez “realmente quiere acordar algo.

Según la diputada de UP, el documento planteado por el PSOE en la reunión de ayer es “más un programa electoral”, cuyo contenido solo “ha aplaudido” la patronal de empresas españolas.

Aseguró que la intención de su formación es intentar “hasta el último minuto” conformar un gobierno de coalición y consideró que sería “una irresponsabilidad que Pedro Sánchez nos aboque a unas elecciones generales”.

SE ACABA EL TIEMPO PARA NUEVAS ELECCIONES

Si finalmente no se logra conformar un Gobierno, el 10 de noviembre se celebrarían unas nuevas elecciones en España, que serían las cuartas en cuatro años, después de las celebradas en diciembre de 2015, junio de 2016 y las de abril de 2019.

Sánchez llegó al poder en junio de 2018 tras el triunfo de una moción de censura parlamentaria contra el gobierno conservador del Partido Popular, y para ello contó con el apoyo, entre otros grupos, de UP, que también respaldó a los socialistas en la presentación de los presupuestos de este año, aunque finalmente fueron rechazados en el Congreso. EFE