Inicio > Noticias > Internacional > “Sanctorum”, el viaje fantástico de Joshua Gil al acechado campo mexicano

“Sanctorum”, el viaje fantástico de Joshua Gil al acechado campo mexicano

Venecia (Italia), 6 sep (EFE).- El director mexicano Joshua Gil ha presentado en Venecia su película “Sanctorum”, un documental de tintes fantásticos sobre el campo de su país y la amenaza de los narcotráficos que compite en la Semana Internacional de la Critica.

Gil (Puebla, 1976) se adentra en los bosques mexicanos para crear una pequeña ciudad olvidada entre las montañas en el que una madre y su hijo viven tranquilamente hasta que se ven en medio de la guerra entre los militares y los cárteles de la droga.

La escasez de oportunidades laborales y la falta de dinero llevan a la madre a dedicarse al cultivo de marihuana para el narcotráfico hasta que un día desaparece.

Su hijo desconsolado acude entonces al bosque para rezar a sus antiguos dioses de la naturaleza y el sol, el viento, el agua, para que su madre regrese indemne, haciendo que la naturaleza explote en toda su potencia en medio de una guerra de hombres.

“La intención era dar a conocer de nuevo cómo está la situación del campo mexicano, la criminalización del campo y del campesino”, explica el realizador en una entrevista con Efe en Venecia.

En su opinión “el campo mexicano está en peligro” porque los hombres y mujeres que trabajan esas tierras están siendo perseguidos tanto por el Gobierno como por los narcos.

“Los campesinos siembran marihuana y opio pero no como criminales, sino porque no pueden sembrar más maíz ni más café porque ya no se vende, el mercado no se lo paga de igual manera, no les da para vivir, tienen que recurrir a la ilegalidad”, explica.

Joshua Gil llevó a cabo hace tres años una investigación sobre este fenómeno y sobre los niños que cosechaban goma de opio y el resultado es esta obra rodada en el estado de Oaxaca que él mismo define como una “docuficción fantástica”.

Pues “Sanctorum” es un género híbrido que mezcla un estudio real con la estética del realismo mágico, con religiosidad y misticismo de los pueblos indígenas y unos potentes efectos visuales.

El objetivo es poner el acento en esta cuestión: “Creo en esta búsqueda de nuevas formas narrativas y formatos para rescatar un problema súper importante en México y que los Gobiernos actuales no han logrado solucionar, volverlo a traer a la agenda”.

El realizador compite con esta obra en la 34 Semana Internacional de la Crítica de Venecia, un certamen independiente y paralelo a la Mostra, y después lo llevará al Festival de Cine de Morelia. EFE