Sandinistas ven un respaldo a Ortega en declaración de la OEA sobre Nicaragua

Eldiario.es

Managua, 6 jun (EFE).- El gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) de Nicaragua consideró hoy como un respaldo al presidente Daniel Ortega la declaración aprobada por la Asamblea General de la OEA en la se pide el “cese inmediato” de la violencia en el país sin dirigir esa solicitud al Gobierno.

“La OEA ha dado un respaldo a la posición del presidente Daniel Ortega, que ha sido consistente al llamado al diálogo nacional, sin condiciones”, dijo a periodistas el presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional (Parlamento), el diputado sandinista Jacinto Suárez.

La Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó el martes una declaración para pedir el “cese inmediato” de la violencia en Nicaragua, aunque no dirigió esa petición al Gobierno de Ortega, al que grupos humanitarios señalan como responsable.

El diálogo nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia -que aglutina al sector privado, sociedad civil, estudiantes y campesinos-, fue congelado poco después de haberse instalado a mediados de mayo y tras la propuesta de los sectores civiles de adelantar las elecciones como salida a la crisis, lo que el Gobierno tildó de “golpe de Estado”.

Para Suárez, el diálogo está estancado porque la contraparte al Gobierno ha estado obcecada a planteamientos “inconstitucionales” y nada razonables.

“Estos grupos creen que hacer oposición es hacer obcecación, solo saben decir no, no y no, entonces hay que buscar nuevos actores que ayuden a la salida del diálogo. Si no hay diálogo, este país se cae y por eso el presidente Ortega ha buscado nuevos actores que ayuden al diálogo, así léanlo, que ayuden a una solución negociada y pacífica”, indicó.

“La posición de la OEA ha sido la misma, de mantener una solución democrática sin golpes de Estado y aquí la oposición ha estado obcecada en un golpe de Estado”, agregó.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua, mediadora y testigo de ese diálogo nacional con el que se busca superar la crisis que atraviesa este país, invitó el 23 de mayo pasado al secretario general de la OEA, Luis Almagro, a integrarse a ese foro.

Desde el 18 de abril, Nicaragua vive su crisis más sangrienta desde los años ochenta con al menos 127 muertos y un millar de heridos, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

El secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos, Álvaro Leiva, cifró este miércoles en 130 las víctimas mortales de la crisis, y acusó de esos asesinatos a los grupos afines al Gobierno.

Las protestas contra Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del líder, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso de poder y corrupción.

El Gobierno, mientras, responsabiliza de la violencia a grupos políticos de oposición. EFE