Se acabó la gasolina en las 57 estaciones de servicio de Durango

Se agotó pronto el combustible de las seis pipas que llegó antier, pero hoy llegan otras seis…

 

Se terminó la gasolina en las 57 estaciones de servicio en Durango. Esta es una noche larga para nuestra capital que padece por primera vez en todos lo tiempos la escasez de combustibles por falta de surtido y por compras de pánico.4-especialito-gasolineras-5-min

SE AGRAVA el problema por la falta de gasolina en Durango.

El líder de la ONEXPO en Durango, Carlos Mijares, sostuvo esta noche que se acabaron las existencias de las distintas gasolinas muy a pesar de las seis pipas que llegaron ayer .

Estarían por llegar otras seis en las próximas horas, pero ni así podrá reponerse el más de millón de litros diarios que se consumen en la capital en tiempo mormal.

El empresario gasolinero sostuvo que en tiempo normal se comercian alrededor de un millón 200 mil litros de las distintas gasolinas, pero por las compras de pánico el consumo se disparó en un 300% o más.

Se creyó que con las seis pipas de ayer el problema se resolvería para varios días, pero no fue así, el combustible que trajeron las dichas seis pipas se terminó en unas horas, pues todo mundo se abasteció aun sin requerir el combustible.

Los depósitos de Petróleos Mexicanos tienen reservas suficientes para resolver el problema, pero se mantiene el bloqueo de un grupo de ciudadanos que no aceptan por más explicaciones que da el presidente Peña Nieto el mega gasolinazo.

Sobra decir que no pocos automovilistas se han quedado tirados virtualmente en los distintos puntos de la ciudad, pues sus automotores no tuvieron ya más combustible para seguir avanzando.

Es posible que mañana llegue más gasolina, pero las compras desesperadas se mantendrán y por lo mismo se duda que se termine la escasez, por lo que es de suponerse que los conflictos por falta de combustibles, ahora sí real, habrán de complicarse.

La única posibilidad de resolver el problema es reabriendo los depósitos de PEMEX, pero ese supuesto no pasa por la mente de los inconformes apostados en las afueras de las instalaciones de la paraestatal.