Se debe evitar estigmatizar a quien pide ayuda psicológica

Los prejuicios que pueden surgir por desconocimiento o falta de sensibilidad hacia las personas que por algún problema de salud mental o trastorno, acuden a los profesionales de la materia como psicólogos o psiquiatras generan exclusión social, burlas e incluso discriminación de quien los padece, se debe cambiar esa mentalidad pues existen casos donde las personas no se atienden por temor a sufrir esto, expresó la directora del Instituto de Salud Mental, Soledad Ruiz Canaán.

El estigma social se refiere a la identificación estereotipada, la mayoría de las ocasiones con connotaciones negativas, de las personas que tienen características en común, en este caso el asistir a consultas o terapias psicológicas o recibir tratamiento se convierte en un motivo para que se coloque una etiqueta que genera rechazo debido a la falsa creencia de que la persona que acude para tratar su salud mental, es diferente, respecto a las que se consideran sanas.

Las consecuencias que derivan de este posible trato diferenciado hacia quien toma acción de la mejora de su salud mental, pueden generar baja autoestima, desmoralización, aislamiento y sobre todo dificultad para tener seguimiento de los tratamientos o consultas.

El estigma se puede presentar también en otros ámbitos sociales, y que son contraposición a lo que se considera normal o tradicional, tales como la diferencia en ideología política o religiosa, de orientación sexual, condición social, etc, de aquí la necesidad de eliminar esos tabús sobre las personas que quieren generar un cambio positivo en su bienestar, pues son precisamente estas prácticas saludables, lo que propicia una mejor calidad de vida.