Se prevé incrementar 30% precios de muebles

Al igual que otras ramas de la industria, en la fabricación de muebles ya se resienten los efectos tanto del incremento en el costo de los combustibles, como del alza en el precio del dólar, pues se trabaja con materiales importados, que han ocasionado un aumento del 30 por ciento en los costos de producción, señaló la empresaria del ramo, Patricia Jiménez.

Manifestó que para las empresas del ramo  mueblero se presenta un panorama bastante complicado, debido a que ya se presentaron varios incrementos en materiales e insumos que se requieren para la producción de muebles en esta ciudad, pues manifestó que aunque se trabaja con materia prima de la entidad, también se importan algunos productos que ya tienen un precio más elevado pues los costos se estiman en dólares.

Añadió que en el caso de la empresa que dirige y que se dedica a la producción de muebles, se adquiere madera de pino que se produce en la entidad cuyo costo se incrementó en un 10 por ciento en los últimos días, pero también se utilizan otras clases de materiales que son importados y que van desde productos maderables hasta pegamentos, los cuales tienen precios en moneda extranjera.

Manifestó que tanto el incremento a los precios de los combustibles, como el que se dio en el precio del dólar en los últimos días, constituyen un fuerte golpe para la industria mueblera que ya empieza a tener problemas con sus clientes, debido a los incrementos en los precios que se manejaban anteriormente.

Existe resistencia por parte de los clientes de las empresas muebleras para aceptar las modificaciones en los precios, pues reconoció que los incrementos en los precios de la madera y otros insumos tendrán que trasladarse al consumidor, debido a que los fabricantes no tienen la capacidad para absorberlos pues en estos momentos ya rebasan el 30% de aumento, en comparación con los costos que se tenían al terminar el 2016.

A esta situación,  añadió la empresaria, hay que agregarle la reforma fiscal que se aprobó durante los últimos meses del 2016, que incluye incrementos en los impuestos y la reactivación de otros que habían sido cancelados y que vienen a incrementar la presión que se tiene en las empresas, para crear un panorama poco alentador al inicio de éste año.