Durango, Dgo.— Los restos humanos encontrados el pasado 28 de julio en un inmueble de la calle Regato, en la Zona Centro de Durango, fueron identificados como los de Armando Amaya Amaya, de 47 años de edad.
La identidad fue establecida mediante estudios antropológicos y análisis de perfil genético, realizados por especialistas del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General del Estado de Durango.
De acuerdo con la información proporcionada por Sandra Guerrero Alvarado, de 49 años, quien se identificó como esposa de Armando, los restos fueron localizados en el inmueble ubicado en Regato número 101-A.
Tras el descubrimiento, el Ministerio Público ordenó que los restos fueran levantados y trasladados a las instalaciones del Servicio Médico Forense, donde se llevaron a cabo los estudios para determinar a quién pertenecían.
La familia indicó que la última vez que tuvo contacto con Armando con vida fue en agosto de 2025, aunque no pudo precisar la fecha exacta. Según el testimonio familiar, el hombre se encontraba en situación de calle, pero mantenía comunicación frecuente con sus allegados.
Posteriormente, los restos serían entregados a la familia para su traslado a una funeraria y posterior sepultura en el Panteón Getsemaní, en Durango capital.

