Para el poeta Rafael Hernández Piedra las casas de Durango son de adobe quemado por luceros encendidos.- Vale.

Se nos fue Umberto Eco, pero consolémonos, queda su sonoro eco en la literatura universal

Leído por allí: nace un tonto cada segundo.  

Está tan extendida la corrupción que Alí Babá y los Cuarenta Ladrones ya es Alí Babá y los Cuarenta Mil Ladrones.

Decía Octavio Paz que para el mexicano la vida es una posibilidad de chingar o de ser chingado. Vale

Oigo la risa cantarina de mi pequeña hija María José y en ella escucho el canto de todas las aves del mundo

Ikram Antaki soñó a México como país ideal, en el que se instalaba la razón en lugar del delirio y el derecho en lugar del abuso.

No hay político que no sea huevón ni conchudo

El poder excesivo envilece

El que entra ganando sale reparando. Refrán que pudiera aplicarse a Peña Nieto

A decir de Max Webber, el Sermón de la Montaña es la proclama de una gran rebelión de esclavos. Vale

Todo terrorismo es brutalmente irracional.

Conforme al evangelista San Lucas, no hay árbol bueno que dé fruto malo, ni árbol malo que dé fruto bueno. Vale

Oído por allí: somos un país macho y mocho

Para Porfirio Díaz “perro que tiene hueso en la boca, no muerde, ni ladra”. Vale.

Leído por allí: burgueses huevones, por eso están panzones.

Oído por allí: Ese hombre es tan bueno que para nada sirve.

No hay político que no tenga el cerebro de engrudo

Por más edad que se tenga siempre hay lugar para una nueva experiencia

En política todo abrazo esconde un puñal

El salario del miedo es más que una película, es una realidad de México.

Leído por allí: El poder desgasta, sobre todo si uno lo gasta demasiado.

Por muy planeada que esté una vida, no deja de ser una apuesta

Los diablos son muchos y poca el agua bendita, dice mi gran amigo Enrique A. Rodríguez.- Vale.

La peluca de Donald Trump sería un buen modelo para una fábrica de estropajos.

¿Queréis ser feliz en la vida? Procura que no falten en ella ni el amor ni el humor.

Para lavar nuestros pecados ya no hay necesidad de bañarse en el lejano Jordán, basta con renunciar al PRI e incorporarse a Morena, del evangélico Andrés Manuel López Obrador

Donald Trump es un hijo de la trumpada