Senado argentino debate ley ‘antitarifazos’ y Macri se prepara para vetarla

Los Andes

Rodrigo García

Buenos Aires, 30 may (EFE).- El Senado argentino debatía hoy un proyecto impulsado por la oposición que retrotrae las tarifas de la luz, el agua y el gas a noviembre de 2017 y enfrenta los fuertes aumentos dictados por el Gobierno de Mauricio Macri, que se prevé ejerza su derecho constitucional de vetar la ley si es aprobada.

La iniciativa ha enfrentado fuertemente al oficialismo con el resto de partidos en las últimas semanas y ya había obtenido el visto bueno de la Cámara de Diputados.

La sesión de este miércoles, que comenzó a las 14.30 hora local (17.30 GMT) y se extendía durante la madrugada a la espera de una votación, es determinante para sancionar el proyecto, que el Ejecutivo tildó de “irresponsable” por el costo que asegura tendrá.

“Queremos normalizar las tarifas energéticas, no para pagar más hoy sino para estar mejor mañana. (…) No hay política más inmoral que justificar tarifas bajas para construir una vida cara”, expresó el senador oficialista Esteban Bullrich, que dijo que la propuesta debatida es “demagógica”, “ilegal” e “inconstitucional”, porque el Congreso no tiene competencia en política tarifaria.

Para justificar los fuertes aumentos en las facturas, el Gobierno insiste en que durante los mandatos de Néstor Kirchner (2003-2007) y Cristina Fernández (2007-2015) se dio una enorme falta de inversión en el rubro energético agravada por los fuertes subsidios públicos para mantener los costes domésticos y profesionales de la luz o el gas a precios bajos, estancados a pesar de la alta inflación.

La ley fue impulsada por el peronismo y busca retrotraer las tarifas a noviembre de 2017 -desde principios de 2016 han ido subiendo abruptamente- y subordinar desde esa fecha los aumentos a la evolución de los salarios para los hogares y al índice de precios mayoristas para las pymes.

Norma Durango, del Partido Justicialista, aseveró que estos aumentos “han trastocado los presupuestos y todas las previsiones”, justo en un momento de “mucha incertidumbre y crisis”, con un dólar “altísimo” que se traslada a los precios del día a día.

“Se considera pobre energético aquél que destina más de un 10 % al pago de las tarifas. Están sumiendo a las argentinas y argentinos a una situación de absoluta pobreza energética”, sentenció María de los Ángeles Sacnun, del kirchnerista Frente para la Victoria.

Desde las elecciones de octubre pasado -en las que el frente gobernante Cambiemos fue la fuerza más votada-, en el Senado, con un total de 72 miembros, ningún frente tiene mayoría absoluta, por lo que oficialismo y oposición -encabezada por el peronismo en diferentes bloques- deben dialogar para encontrar consensos.

Este mes, marcado por las negociaciones del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener un millonario crédito para paliar la fuerte caída del peso de las últimas semanas, Macri se ha reunido con senadores y gobernadores provinciales -con gran influencia sobre los legisladores- para lograr apoyos y que no se apruebe la ley.

Sin embargo, todo apunta a que el Ejecutivo no ha logrado convencer a una oposición que, si bien está muy fragmentada, se ha hecho fuerte para lograr frenar los planes del macrismo.

El líder del bloque justicialista, Miguel Ángel Pichetto, criticó esta mañana la “incomprensión” por parte del Gobierno “por no poder avanzar en un acuerdo razonable que plantee la readecuación de las tarifas para que la sociedad pueda soportarlas”.

Para tratar de acercar posturas, el lunes, el presidente pidió a los senadores no votar a favor del proyecto e incidió en la necesidad de bregar por bajar el alto déficit fiscal y evitar iniciativas como esta, que costaría al Fisco, según trascendió hoy, 115.029,25 millones de pesos (4.614 millones de dólares).

“Durante años nos hicieron creer que los subsidios a la energía eran gratis, que la energía es barata, que no cuesta. Es mentira que no los paga nadie. Los pagamos todos con más inflación y deuda”, expresó para justificar los fuertes aumentos en las facturas desde que llegó al poder en diciembre de 2015.

En la extensa sesión de hoy, los senadores se mostraron implacables con la política del Gobierno y a colación salieron las negociaciones que se dan con el FMI, que la oposición asegura conllevarán bruscos recortes sociales.

“Ese Fondo que jugó con la dignidad de los argentinos durante muchos años y hoy volvemos a ver cómo el Gobierno nos quiere llevar a ese camino sin retorno”, reprochó la progresista María Magdalena Odarda, que, como ya han hecho otros legisladores, pidió que ese acuerdo sea debatido en el Congreso.

Si la ley es sancionada, Macri podrá promulgarla o vetarla, como ya hizo en otras ocasiones desde que llegó al poder.

De ser así, el proyecto volverá al Congreso, que podrá aceptar el veto o insistir en su sanción.

“Tienen el convencimiento de que toda la falta de seriedad y responsabilidad que van a tener votando este proyecto la tiene toda junta nuestro presidente, que va a vetar esta ley. Están seguros del veto y por eso avanzan, tiene conciencia de los efectos negativos”, reprochó a sus adversarios la oficialista Gladys González.

La legisladora criticó que no se apoyara el proyecto alternativo que presentó Cambiemos, en el que se proponía rebajar el IVA que se paga sobre las facturas. EFE