Ser joven es factor de riesgo para ser víctima de la violencia en Honduras

Proceso Digital

Germán Reyes

Tegucigalpa, 2 jun (EFE).- En Honduras ser joven es el principal factor para ser víctima de la violencia criminal que vive el país, según el Instituto Universitario en Democracia, Paz y Seguridad (Iudpas), de la Universidad Nacional Autónoma (UNAH).

Un estudio del Iudpas registra que de enero de 2010 a marzo de 2018 en el país se registraron “26.403 muertes violentas de niñez y juventud, de las cuales el 1,8 por ciento (485 víctimas) son niños y niñas y el 98,2 por ciento son jóvenes en edades de 12 a 30 años”.

El estudio también señala que en el mismo período se registraron 114 homicidios de estudiantes universitarios, entre los que figuran Silvia Vanessa Izaguirre, asesinada en marzo de este año en un asalto a un autobús del transporte interurbano en el norte del país.

Izaguirre cursaba su año de práctica social en un hospital público de la oriental ciudad de Danlí, para graduarse en 2019 como médico de la UNAH.

Para la socióloga Yajaira Padilla, del equipo de trabajo del Iudpas, “la violencia que más afecta a diario a los universitarios es aquella relacionada con la delincuencia común”.

“A diario los estudiantes sufren asaltos en el transporte público, algunos de ellos incluso han sido víctimas mortales de este flagelo”, indicó Padilla a Efe en Tegucigalpa.

Agregó que “es vergonzoso vivir en un país donde podrían matarte por un teléfono”, y que “eso también dice mucho de una sociedad”, en una Honduras donde según las autoridades la violencia criminal deja un promedio diario de entre diez y doce muertos.

“Creo que es lamentable cómo la violencia ha coartado las posibilidades humanas”, enfatizó Padilla, quien además recordó la también reciente muerte violenta de la estudiante de arquitectura Angélica Marina Lobo.

En su opinión, la violencia homicida afecta a los universitarios no necesariamente por su condición de estudiantes, sino más bien por su condición de joven, tomando en cuenta que más del 70 por ciento de las víctimas de homicidios en el país son jóvenes entre 15 y 39 años.

Padilla dijo que si se asocia la edad promedio en que se es estudiante universitario, con la edad de las principales víctimas de homicidio del país, “vemos que es un rango de edad en la que se es muy vulnerable”.

“Yo diría que es más por su condición de joven que por ser universitarios”, recalcó.

Señaló además que los jóvenes universitarios pueden ser utilizados por diferentes actores o sectores con diversos fines, entre los que figuran la venta de drogas y el robo de dinero y objetos personales de manera violenta.

Sobre qué puede hacer la UNAH para que se reduzcan las muertes violentas de estudiantes, no solo universitarios, subrayó que “seguir exigiendo justicia como lo ha venido haciendo” y “quizás ser más enérgicos a la hora de hacerlo”.

Además, se pueden “aportar posibles soluciones desde las diferentes áreas del conocimiento”.

La UNAH también podría fortalecer más los vínculos y algunos esfuerzos que ya existen con las instituciones del Estado encargadas de la seguridad e impartir justicia, dijo Padilla.

Recalcó que aunque la UNAH puede tomar medidas más severas con relación a la seguridad y la protección de sus estudiantes en el interior del campus, “es el Estado a través de sus instituciones quien debería de garantizar un contexto de seguridad ciudadana no solo para los universitarios, sino para la ciudadanía en general”.

Padilla también considera que a partir de las cifras del Observatorio de la Violencia de la UNAH, los homicidios de universitarios cada año superan los 200 en promedio.

En lo que respecta a los estudiantes, señaló que también deben seguir tomando medidas personales de prevención como tomar rutas alternas, cambiar un poco el tipo de transporte en la medida que se pueda y los horarios de clases.

Según el Observatorio de la Violencia de la UNAH, la tasa de homicidios en 2017 fue de 43,6 por cada 100.000 habitantes, cifra que, con respecto a 2016, representa una reducción de 15,5 puntos.

La misma fuente registró 3.866 muertes violentas en 2017, mientras que en 2016 sumaron 5.150. EFE