Servicios de mensajería, aliados en el comercio ilegal de tarántulas

Zoilo Carrillo

México, 2 mar (EFE).- Se estima que el comercio ilegal de tarántulas a nivel internacional está creciendo significativamente y una de las causas la constituyen los servicios de mensajería y paquetería, contó hoy a Efe la bióloga Paola Mosig.

“La manera más común para comerciar estos bichos, las tarántulas, es por correo, con empresas de paquetería como Fedex”, aseguró la maestra en ciencias, quien observó también que, gracias a las redes sociales, el comercio ilegal se ha magnificado y ahora es más fácil darse cuenta de qué especies se están demandando.

Los compradores muestran fascinación por colores exóticos y buscan especialmente “ejemplares raros o especies que recientemente se acaban de descubrir”, al encontrarlas por precios irrisorios, rondando los 300 pesos la unidad (unos 16 dólares).

Estos ejemplares son capturados y metidos en paquetes que llegan a sus destinos -tanto nacionales como internacionales-, sorteando las aduanas con total facilidad.

Se estima que anualmente el comercio internacional de vida silvestre se eleva a miles de millones de dólares y afecta a cientos de millones de especímenes de animales y plantas.

Mañana, 3 de marzo, se cumplen 44 años de la firma de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), un acuerdo entre gobiernos que tiene la finalidad de velar porque el comercio internacional de especímenes de animales y plantas silvestres no constituya una amenaza para su supervivencia.

Mosig, coordinadora de la Autoridad Científica CITES México en la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), aclaró que México no se unió a este pacto sino hasta 1991.

A pesar de la intención de protección por parte de autoridades nacionales e internacionales, “hoy por hoy el comercio ilegal parece estar superando el comercio legal de las tarántulas” a nivel internacional, aunque no se tienen cifras exactas por la dificultad de contabilizar los ejemplares comercializados de estos arácnidos.

“Sí se sabe que mucha gente va al medio silvestre, sabe dónde encontrarlas y hace un saqueo de estas tarántulas”, aseveró.

Cabe mencionar que en México se estima que el comercio legal todavía supera al ilegal.

Una tarántula no alcanza la etapa reproductiva hasta los siete años, que es cuando pone los huevos. Por ello, son las crías las que son vendidas legalmente por los productores autorizados, ya que no les conviene vender ejemplares adultos debido al arduo trabajo de alimentación y cuidado durante los citados siete años.

“Prácticamente todos los ejemplares adultos que encontramos en el comercio internacional son ilegales”, precisó la experta, quien mencionó el atractivo que suponen estos ejemplares en países como Estados Unidos, Alemania y varios más en el continente asiático.

Lamentablemente, los productores autorizados no pueden competir contra ese comercio ilegal, dado que “si los venden de ese tamaño, no los pueden poner a 300 pesos”, que es el precio de la venta clandestina.

La venta de especímenes tiene un significativo impacto negativo en los ecosistemas, ya que “las tarántulas comen insectos y son reguladoras de plagas, además de parte importante de la cadena alimenticia”.

Para detener esta problemática actualmente se está elaborando una guía de identificación de las especies que están en el comercio para que tanto el personal de aduanas como la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y las personas que trabajan en las empresas de correos “sepan identificarlas, cuáles están reguladas, cuáles necesitan permisos y cuáles no”. EFE