Seúl y Washington insisten en tener listo este año escudo antimisiles THAAD

Seúl, 31 ene (EFE).- Los secretarios de Defensa de Corea del Sur, Han Min-koo, y Estados Unidos, James Mattis, subrayaron hoy por teléfono su intención de que el polémico escudo antimisiles THAAD, pensado para interceptar misiles norcoreanos, quede instalado este año en territorio surcoreano.


La conversación, de unos 30 minutos y centrada en Corea del Norte, según los detalles de un comunicado del Ministerio de Defensa surcoreano, se produce dos días antes de que Mattis inicie su viaje a Seúl en lo que será su primer visita al exterior tras asumir el cargo.

La visita llega en un momento marcado por el estreno del Gobierno Trump, cuya estrategia en lo que respecta a la península coreana es aún una incógnita, y el mensaje de Año Nuevo del líder norcoreano, Kim Jong-un, que aseguró que probará próximamente un misil intercontinental (ICBM).

Un test exitoso con un ICBM supondría un importante avance para Pyongyang de cara a poseer en el futuro un arma nuclear capaz de alcanzar territorio estadounidense.

Además de insistir en la importancia de tener listo el THAAD, Han y Mattis “mostraron su preocupación” ante este posible lanzamiento, según detalló un comunicado del Ministerio de Defensa surcoreano.

Los dos destacaron también que Pyongyang “podría malinterpretar el momento de transición” dado por el cambio de Gobierno en Washington y la inestabilidad política que vive Corea del Sur a raíz del escándalo de corrupción de la “Rasputina” y “ejecutar provocaciones estratégicas y tácticas”.

Según el texto, Mattis dijo haber “elegido la República de Corea (nombre oficial de Corea del Sur) y Japón (a donde viajará el 3 de enero) como primeros destinos foráneos para hacer frente a la amenaza que plantea Corea del Norte” y para fortalecer los lazos con sus dos aliados militares más importantes de la región.

La decisión de Mattis de visitar Seúl en su primer viaje tras su nombramiento “enviará un mensaje puntual y contundente a Corea del Norte”, dijo por su parte el ministro Han.

El pasado julio Corea del Sur y EE.UU. anunciaron que desplegarían este año el THAAD (siglas de Sistema de Defensa Terminal de Área a Gran Altitud), pensado para interceptar proyectiles lanzados por Corea del Norte, país con el que ambos están técnicamente en guerra.

Esta decisión, sin embargo, generó duras críticas de China y Rusia, que se oponen al creer que los potentes radares del THAAD podrían servir para obtener datos de inteligencia de sus bases militares más cercanas. EFE