Shanghái censura especulaciones sobre posible ascenso de sus líderes a Pekín

Xi-Jimping-EFE-645x330Shanghái (China), 3 feb (EFE).- Las autoridades de la municipalidad china de Shanghái han aumentado recientemente el control sobre sus medios de comunicación, a los que se ha prohibido especular sobre posibles ascensos políticos en 2017, en parte ante la posibilidad de que el líder shanghainés suba al poder central.


Según revela hoy el diario independiente “South China Morning Post”, que cita fuentes periodísticas shanghainesas, los medios de la ciudad recibieron instrucciones en diciembre pasado en ese sentido para frenar a tiempo cualquier posible cobertura similar antes del congreso del Partido Comunista de China (PCCh) de 2017.

Para entonces está previsto que varios de los siete miembros del Comité Permanente de la Oficina Política del PCCh, la cúpula de la organización que dirige la República Popular desde que la fundó en 1949, se retiren al sobrepasar los 67 años, pues sólo el presidente Xi Jinping y su primer ministro Li Keqiang estarán ya bajo esa edad.

Las fuentes del diario hongkonés sospechan que el inductor de estas instrucciones de censura es el propio Han Zheng, el secretario general del PCCh (la máxima autoridad política local y antiguo alcalde), que lleva dos décadas haciendo méritos en Shanghái y es un probable aspirante, por edad y experiencia, a escalar hasta Pekín.

De hecho, desde los años noventa Shanghái, la capital económica del país, ha sido uno de los trampolines políticos más importantes hacia el poder central, y por su secretaría del PCCh local han pasado tanto presidentes chinos, el caso de Jiang Zemin y del propio Xi Jinping, como el que fuera primer ministro, Zhu Rongji.

De hecho, uno de los siete miembros actuales del también llamado Comité Central del Politburó, Yu Zhengsheng, también ocupó el mismo cargo antes de su ascenso a Pekín en 2012.

Varios periodistas locales aseguran que Han está molesto por un artículo que un medio shanghainés publicó recientemente sobre Huang Qifan, alcalde de la pujante municipalidad central de Chongqing, cuyos éxitos se explican en parte por su experiencia previa en Shanghái, aunque Han lo habría percibido como promoción a un rival.

El documento interno distribuido por las autoridades de propaganda del Gobierno shanghainés a los principales medios de comunicación de la municipalidad ordena evitar entre sus contenidos cualquier tema de sensibilidad política, como posibles cambios de personal.

Igualmente, los editores suelen tener que abordar también con precaución otros temas menos sensibles, como los efectos de las campañas anticorrupción que lleva años impulsando el propio presidente Xi, o la aplicación de algunas políticas económicas.

“Se nos pide dar prioridad a la seguridad política más que a la calidad de los contenidos”, resumió el editor, no identificado, de un grupo de televisión local.

“Lo gracioso es que incluso se nos anima a sacrificar audiencia y lectores si hay cualquier posibilidad de que un programa cause malestar entre la audiencia o pueda molestar a algún alto funcionario”, añadió.

Otras fuentes aseguraron que la censura en Shanghái está en este momento apretando más fuerte que en los últimos años, ya que hasta hace poco las autoridades se conformaban con pedir a los editores que estuvieran muy atentos a los contenidos o programas relacionados con ciertos temas sensibles en particular. (1)EFE