Shanghái sube un 1,39 % tras una primera media hora de gran volatilidad

Трейдер на фондовой бирже в Нью-Йорке. 12 мая 2015 года. Фондовые рынки США завершили торги вторника разнонаправленно, а индекс S&P 500 незначительно поднялся после трехдневного падения благодаря акциям финансовых компаний и производителей потребительских товаров. REUTERS/Brendan McDermid

Трейдер на фондовой бирже в Нью-Йорке. 12 мая 2015 года. Фондовые рынки США завершили торги вторника разнонаправленно, а индекс S&P 500 незначительно поднялся после трехдневного падения благодаря акциям финансовых компаний и производителей потребительских товаров. REUTERS/Brendan McDermid

Shanghái (China), 8 ene (EFE).- Tras una primera media hora de cotización (más de lo que duró la jornada relámpago de ayer), el índice general de la Bolsa de Shanghái, el indicador de referencia del país, avanzaba un 1,39 % tras varios bandazos y una gran volatilidad.


El indicador había iniciado el día ganando un 2,23 %, en contraste con su desplome de ayer, después de que Pekín suspendiera desde hoy mismo su mecanismo interruptor del mercado, pero al cabo de un cuarto de hora entró en rojo, y llegó a caer un 1,74 %, aunque luego volvió a recuperarse.

Más acusados fueron los altibajos del segundo mercado de valores del país, la Bolsa de Shenzhen, habitualmente más inestable, que evolucionó en paralelo a Shanghái, y tras abrir ganando un 3,17 %, , llegó a hundirse un 3,54 a los 19 minutos de cotización, aunque a la media hora de sesión volvía a subir un 0,83 %.

En la vecina Bolsa de Hong Kong, que está conectada parcialmente a la de Shanghái, el índice Hang Seng subía un 0,99 % a esa misma hora, también tras abrir con clara tendencia al alza, entrar en pérdidas ligeramente y recuperarse después.

Las bolsas chinas vivieron ayer la jornada más breve de su historia, al cerrar, entre pérdidas de un 7,32 % en Shanghái y de otro 8,35 % en Shenzhen, tras apenas 27 minutos de operación (de los que sólo 13 fueron de cotización real), al cabo de los cuales fue suspendida por una nueva normativa.

Al igual que ya había ocurrido también el pasado lunes por primera vez, debido a unas nuevas normativa estrenadas precisamente entonces, las bolsas cerraron automáticamente al caer el selectivo de firmas de ambos parqués CSI 300 más del límite diario que esas reglas permiten: un 7 %.

Con todo, desde su aplicación, este mecanismo interruptor de emergencia se ha activado dos veces en cuatro días, y estaba provocando un efecto perverso en el mercado, al fomentar el pánico entre los inversores individuales chinos y empujarlos a vender, lo que aceleró las caídas que ya se estaban produciendo estos días.

Por este motivo, anoche el regulador chino anunció la suspensión temporal de este interruptor del mercado, a partir de hoy mismo, para “mantener la estabilidad del mercado”, ya que “aunque no es el principal motivo del desplome del mercado, no ha conseguido cumplir con los efectos esperados”, por lo que se estudiará su reajuste.

El mecanismo estaba pensado para evitar que se repitieran los fuertes desplomes en cadena del verano pasado, que llegaron a afectar a otros mercados mundiales.

En aquel contexto, el 8 de julio pasado, tras la primera semana de desplomes, el regulador obligó a los grandes accionistas (detentores del 5 % o más de las acciones de una compañía) a no vender ni una de sus papeletas en un plazo de seis meses, plazo que se cumple hoy, así que el lunes 11 podrían vender de nuevo.

Cerca de un billón de títulos iban a quedar desbloqueados y, aunque el regulador no esperaba que hubiera ventas masivas, los desplomes de ayer y del lunes obedecen a la anticipación de los inversores, que quieren recoger beneficios antes de que sus acciones perdieran valor en estos días.

De ahí que el regulador anunciara también por sorpresa, al poco del cierre relámpago de ayer, una nueva norma que limitará desde mañana sábado (es decir, desde el momento en que expire el plazo de las medidas del 8 de julio) la capacidad de vender esas acciones ahora ya no tan desbloqueadas.

La Comisión Reguladora del Mercado de Valores de China (CRMV) limitará así, al menos hasta el próximo 12 de abril, hasta un máximo del 1 % del total de acciones de una compañía, la cantidad de títulos de los que podrán desprenderse estos grandes accionistas.

Además, si lo hacen, deberán anunciar sus planes al mercado con al menos 15 días de antelación. (1)EFE