Shiffrin, a fijar en St.Moritz un liderato que busca Hirscher en Val d’Isere

Adrian R. Huber

Madrid, 7 dic (EFE).- La estadounidense Mikaela Shiffrin, que ya apunta a su tercera Gran Bola de Cristal seguida, intentará fijar en St.Moritz (Suiza) un liderato que busca en Val d’Isere (Francia) el austriaco Marcel Hirscher, único séptuple ganador de la Copa del Mundo de esquí alpino, que se regresa este fin de semana a Europa, tras su periplo norteamericano.

Shiffrin, que a los 23 años ya lo ha ganado absolutamente todo, llega a St.Moritz tras haberse anotado el pasado domingo en Lake Louise (Canadá) un supergigante: la única disciplina en la que aún no conocía la victoria. Hirscher, de 29, que el curso pasado elevó a siete su propio récord absoluto de triunfos finales en el torneo de la regularidad, apunta este sábado a su quinto éxito en el gigante de Val d’Isere, donde el domingo atacará el liderato en el eslalon.

Shiffrin, asimismo doble campeona olímpica y triple mundial, ingresó en el selecto club de las que han subido a lo alto del podio en todas las disciplinas del deporte rey invernal: descenso, ‘súper’, gigante, eslalon y combinada. Al ganar el súper-G de Lake Louise, Mikaela unió su nombre al de la austriaca Petra Kronberger, las suecas Pernilla Wiberg y Anja Paerson; la croata Janica Kostelic, la eslovena Tina Maze y la estadounidense Lindsey Vonn.

Vonn, de 34, plusmarquista histórica de victorias (82), que disputa su última temporada en busca del récord absoluto de triunfos en la Copa del Mundo que detenta el sueco Ingemar Stenmark (86), será la gran ausente en St.Moritz, donde este sábado se disputa un supergigante y el domingo un eslalon paralelo.

Lindsey, que se volvió a lesionar el pasado 21 de noviembre -entrenando ‘súper’ en Copper Mountain (Colorado, EEUU)-, no ha querido precipitar su regreso y el jueves anunció en sus redes sociales que no competirá en la histórica estación helvética, dos veces sede olímpica y cuatro de Mundiales de esquí alpino.

Pase lo que pase, Shiffrin seguirá liderando la general de la Copa del Mundo cuando salga de Suiza. La estrella de Vail lidera la competición con 489 puntos, 238 más (casi el doble) que la suiza Michelle Gisin y con 265 sobre la austriaca Nicole Schmidhofer.

Hirscher, que, después de cerrar el círculo al ganar en los Juegos Olímpicos de PyeongChang (Corea del Sur) el único título que le faltaba; y estrenar, en junio, estado civil -en Ibiza-; y, en octubre, paternidad; anunció que se tomaría con mucha calma una temporada en la que, de momento, ganó el eslalon de Levi (Finlandia) y el domingo pasado acabó segundo el gigante de Beaver Creek (EEUU).

En el que el alemán Stefan Luitz logró su primera victoria en la Copa del Mundo y el suizo Thomas Tumler su primer podio.

Luitz, sin embargo, podría perder ese triunfo, ya que puede ser descalificado, porque entre manga y manga inhaló oxígeno de forma artificial. Algo que está prohibido por la Federación Internacional de Esquí (FIS), aunque no por la AMA (Agencia Mundial Antidopaje).

Hirscher podría ampliar este mismo sábado a 60 su segunda mejor marca histórica de triunfos en la Copa del Mundo. En su ‘estación talismán’, donde firmó -el 13 de diciembre de 2009- su primera victoria. En la que ha ganado seis veces. Donde podría convertirse en el primer quíntuple ganador del gigante de Val d’Isere; y en la que el domingo podría atacar el liderato, en el eslalon.

El astro salzburgués aún es quinto en la general, con 180 puntos, 58 menos que su compatriota Max Franz -ganador del descenso de Lake Louise y del ‘súper’ de Beaver Creek-, que lidera la general con once puntos de ventaja sobre el suizo Mauro Caviezel y con 27 sobre otro austriaco, Vincent Kriechmayr. EFE