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“Siete días de Grilla”

Durango tiene un gran problema en el Proyecto de Egresos de la Federación 2020, incluye una serie de quitas que le estarían condenando a una inamovilidad mucho mayor que la que ya hemos tenido.

La reducción en los presupuestos ha hecho estragos en la entidad desde el año pasado, pero será mayor el que viene, y los efectos ya nos están llegando al cuello a todos.

Un poco tarde, pero desde la Legislatura en el Estado se están emprendiendo distintas acciones para acabar de integrar un grupo de reacción que empiece lo más pronto posible a buscar la rectificación en dicho proyecto de egresos.

Tenemos que movernos lo más pronto posible los duranguenses para hacer entender al Gobierno Federal que no es posible que se le prive a Durango de distintos proyectos, pues lo están condenando no a confirmarse como el estado más pobre del norte, sino del país, pues ya nuestra entidad se compara mucho con Chiapas, y eso no es posible.

La semana pasada el diputado Esteban Villegas, en Tamazula, sorprendió a medio mundo al advertir que los diputados son solidarios con Durango, por ende con el gobierno de José Aispuro Torres y que hay que hacer lo que sea necesario para cambiar ese panorma adverso.

Y quién lo diría, que el principal adversario de Aispuro en las urnas en 2016, Villegas, es ahora su principal aliado en la lucha por un mejor presupuesto para 2018.

Un poco tarde, diríamos nosotros, aún en tiempo como para lograr algo ante la Federación, pero es menester ineludible integrarnos todos a ese proyecto, está Durango en un altísimo riesgo de quedarse en el peor rezago de los últimos tiempos.

La tragedia de Culiacán del pasado jueves ha marcado y de manera perpetua el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Será el tiempo el juez más certero en cualquier controversia, el que diga si hizo bien o le temblaron las piernitas.

Los aplaudidores creen que el presidente obró en función a la protección de la población civil, y otros como Juan Pablo Badillo lo llamaron nacionalista y hasta cristiano por haber ordenado la liberación inmediata de Ovidio Guzmán.

Los contras, que son muchos, sin embargo, piensan que le flaquearon las piernas al jefe de la nación y tuvo que liberarlo para evitar peores consecuencias.

La controversia apenas está tomando altura y seguirá por mucho tiempo, pero serán los días, los meses y los años los que coloquen las piezas en donde tendrán que colocarse.

Es que hay quienes creen que nunca debió hacerse el operativo por el riesgo en que se hallaban nuestras fuerzas armadas, especialmente por la humillación de que han sido víctimas.

Además de que muchos dudan que hubiese un plan previo para la captura de Ovidio, que tiene solicitud de extradición a los Estados Unidos, puesto que inicialmente la Secretaría de Seguridad aseguró que la tropa fue agredida desde el domicilio donde se hallaba el hijo del Chapo, pero insisten que en los hechos nunca existió esa tal agresión, ¿entonces?

El resumen de la tormenta del jueves es, para no darle vueltas, la más grande humillación a nuestras fuerzas armadas, y eso no debió permitirlo el Presidente de México.

El triste episodio violento registrado en Culiacán, que dejó unos diez muertos, 16 lesionados y 51 fugados del Cereso, además cientos de millones en pérdidas, tiene que servir para que la Federación reagrupe, relance o refunde los planes de acción de nuestras fuerzas armadas.

Sobra decir que el trabajo realizado ayer por soldados y guardias careció de inteligencia. No se planeó absolutamente nada, y si se planeó, se planeó de la peor manera, ahí está el resultado.

Es claro que si el presidente Andrés Manuel López Obrador no piensa utilizar a nuestros soldados y guardias en la búsqueda de la paz y la tranquilidad en México, pues que los repliegue al cuartel y que los utilice en otras tareas pero no en las cosas de seguridad.

Y no porque no puedan los soldados, sino porque el propio presidente no les permite hacer su labor, por el contrario, los frena y hasta los limita, y así no le sirven a México.

Una iniciativa opositora está sacudiendo de fea manera a los distintos sectores políticos de Italia, pues reducirá de forma notable los ostentosos aparatos de las cámaras de diputados y de senadores.

Reducirá de 630 a 400 el número de diputados, y de 315 a 200 la cantidad de senadores, con lo que se proyecta un ahorro de alrededor de 100 millones de euros por año, pero… no fueron al fondo.

La sociedad italiana sigue molesta por el enorme dispendio que se hace en pagos y prebendas a los señores políticos, algo muy parecido a lo que ocurre acá, y no quita el dedo del renglón para reducir esos números al mínimo.

El cuento viene a colación en virtud de que en México se está procediendo de forma parecida, aunque, no se va al punto importante, se toca el asunto pero de forma superficial.

Acá, para arrancar deben desaparecer los plurinominales en ambas cámaras, y además, reducir de 300 a 100 o 90 diputados y de los 128 senadores, cuando mucho debían existir 32, uno por estado. No se requiere más, aparte de que muchos de los que logran acomodo en las cámaras jamás participan en la elaboración de las leyes, van por pago de algún favor o de merecimientos dudosos.

Juan Pablo Badillo Soto, uno de los abogados de la familia de Joaquín “El Chapo” Guzmán, tras agradecer al presidente Andrés Manuel López Obrador la liberación de Ovidio, confirmó que nunca hubo ninguna agresión.

Llegaron directamente y sin orden de aprehensión a la casa en que se hallaba Ovidio, por eso lo liberaron cinco horas más tarde, aun cuando para entonces se contabilizaron 8 muertos, decenas de lesionados y 51 evadidos del penal de aquella capital además de cientos de millones de pesos en pérdidas.

Badillo Soto, en nombre de la familia Guzmán Loera, agradeció el buen gesto del presidente López Obrador, que no permitió maltrataran a Ovidio y que le preservaran la existencia a pesar del horror que se vivió en Culiacán.

Juan Pablo, dicho sea de paso, es abogado egresado de la Universidad Juárez del Estado de Durango y desde hace años es parte del equipo jurídico de Joaquín “El Chapo” Guzmán, incluso operó durante el juicio que se le siguió en Brooklin.

Sirva el horror de Culiacán para distraer un poquito la atención de la opinión pública en el atascadero en que convirtieron la elección del sábado pasado del Movimiento de Regeneración Nacional.

Hubo de todo, como en botica, pero en todas partes, pasando por las triquiñuelas que quisieron hacer aquí divulgando una supuesta sanción a diez elementos destacados de Morena por la que quedaban fuera de cualquier posibilidad de elección.

La cuestión es que, por el problema de Culiacán, la presidenta del partido, Yeidckol Polevnsky, asumió urgentemente la defensa de Andrés Manuel López Obrador, con lo que ha podido distraerse un poquito del marranero por el que alguien habría ya decidido la reposición total del proceso.

La misma Yeidckol abrió la posibilidad de la cancelación, que pronto le tomaron la palabra varios y optaron por irse por esa vía que, insistimos, la tormenta del jueves en Culiacán ha venido a amainar el temporal un poquito a los morenos.

Está científicamente comprobado que el peor negocio que hizo en su vida José Ramón Enríquez fue meterse a la política. La derrota que le obsequió el pueblo fue el efecto puntual de tanta equivocación en el mando.

Y aun así se mueve, diría el que dijo, pues a pesar de la derrota de junio pasado, sigue siendo senador y con ganas de asumir el escaño en cualquier momento.

No obstante, la triste realidad nos habla de algo mucho peor, como la insistencia al interior del cabildo capitalino para la aplicación de la auditoría, por una parte, y el rechazo de la cuenta pública en el Congreso del Estado, por la otra, de modo que mientras más le escarben, más dañarán la hoja de servicios del oftalmólogo.

José Ramón nunca debió separarse del quirófano, al contrario, debió meterse más para resolver los problemas de visión de otros duranguenses que estarían esperándolo hace tiempo.

El caso es que, con la sola petición de auditoría en el cabildo y el rechazo a la cuenta en la Legislatura ya sobreexpusieron a Enríquez. No habla nada bien de su trabajo y, eso, se le irá acumulando con el paso de los días.

Quién sabe si a esos pesares el doctor José Ramón Enríquez todavía piensa en la candidatura para el 2022, pero quienes le conocen aseguran que no ha quitado el dedo del renglón, que sigue empecinado en subirse a la boleta.

Si las elecciones para la gubernatura fueran mañana, Enríquez sería aplastado por cualquiera en las urnas, y no vemos por dónde ha de empezar la reposición del físico, sobre todo de la imagen, componerla un poquito para salir a pedir de nuevo el voto.

Alguien dice que más de uno de sus colaboradores le advirtió a Joserra que los vientos no soplaban a su favor para repetir en la alcaldía, que se abstuviera de competir, pero nunca escuchó a nadie, se tiró al vacío y sin paracaídas, así le fue. La misma circunstancia obraría hacia el 2022.

Los líderes sociales andan más deseosos de apoyos, de dinero obvio, y más vivos que nada. Ahora quieren que el gobierno de Jorge Salum les pague cantidades estratosféricas por acuerdos económicos que tuvieron con José Ramón Enríquez.

Y es que el “Doc” les estuvo dando una ayudita de peso y de pesos a los líderes y asociaciones populares a cambio de que el día de las elecciones llevaran a todos sus agremiados, pero lamentablemente no contaban con que perdiera, por lo que dejó de darles el apoyo.

Debido a la situación 60 de estas generosas almas caritativas que encabezan organizaciones y que solo ven por el bien de los desprotegidos sin sacar provecho de la necesidad de los demás, han estado amenazando con cerrar calles y dependencias si no se les da el dinero.

Hasta el momento la postura que el Ayuntamiento ha tomado es la idónea, pues si ellos no pactaron nada con los líderes, no tienen por qué darles dinero que le pertenece a la ciudadanía.

Tal parece que a los regidores nada les embona, pues aun y cuando se comenzó con las auditorías y que tentativamente se pueden dar los resultados en menor tiempo del que se esperaba, pues según los avances se pueden entregar los informes antes de que concluya el año, se han dividido opiniones al interior del Cabildo, pues mientras unos dicen que son buenas noticias, otros aseguran que es muy pronto, por lo que posiblemente sea una auditoría exprés.

Primitivo Ríos, para no variar, señaló que el tiempo es muy corto a comparación de las irregularidades que se han encontrado, lo que, para él, da pie a que existan acuerdos en lo “oscurito”. Cabe recordar que el mismo regidor pedía que con las pruebas era más que suficiente para denunciar a “Joserra” y ahora dice que es poco tiempo. ¿Quién los entiende?

Insiste Luis Enrique Benítez que el PRI recuperará en el siguiente proceso electoral los espacios perdidos, para lo cual los priistas cada vez están más unidos y dispuestos al trabajo.

Alguien tiene que decirle al dirigente tricolor que las victorias y las derrotas efectivamente no son para siempre, pero si los errores que cometieron en el pasado y los llevaron a la debacle persisten, o hasta mejorados, el resultado será el mismo.

Se lo acaba de decir, casi al oído, su compañero Óscar García Barrón, quien subraya que los priistas adueñados del partido no han hecho algo positivo como para pensar que regresarán por lo que les pertenece.

Además, le repitió: Son una punta de perdedores que no ganan ni un concurso para sacar al jefe de manzana. Si el PRI procede como procedió en los últimos procesos electorales, el resultado será el mismo.

Y además, diríamos nosotros, no es la unidad ni la fuerza que le impongan a lo que hagan los priistas lo que les llevará a la victoria. Las victorias se logran convenciendo a la gente, porque sin el voto de la gente será imposible regresar por los espacios perdidos.

Hoy, Luis Enrique cumple años, y se armará la pachanga en terrenos del Club Campestre, donde también se está desarrollando desde temprano el festejo del gobernador José Aispuro por las mismas razones, a quienes enviamos desde aquí nuestros mejores deseos.

La directora del ITD asegura que si se deja de cobrar inscripciones también dejaría de percibir alrededor de 30 millones de pesos y, no hay de dónde reponer ese dinero que sirve en mucho para el accionar de la institución.

Pues sí, pero la pobreza en Durango es tan marcada que ninguna familia está tan boyante como para seguir soportando y ya no solo las inscripciones, sino los constantes y abusivos aumentos.

Es que fueron los aumentos los que derramaron el vaso, y por lo que los muchachos tomaron la escuela el pasado lunes, no precisamente las inscripciones.

Aquel día aseguraron que la Federación debe hacerse cargo de la aportación de esos recursos, y no que los tengan que seguir poniendolo las golpeadas familias de los estudiantes.

El personal de las Universidades Tecnológicas y Politécnicas, poco más de mil trabajadores, ha sido incorporado al Instituto Mexicano del Seguro Social en las mismas instalaciones de siempre.

La delegación del IMSS y los directivos de las referidas universidades alcanzaron acuerdos para inscribir a los trabajadores de esas escuelas, pero… los “atenderán” en las mismas deprimentes instalaciones en que han atendido siempre a sus derechohabientes, de modo que, es de suponerse la clase de atención médica que recibirán los nuevo derechohabientes. ¡Así es…!!!

Hombre pero cómo está eso, si la autoridad dice que no hay ni desplazados ni familias afectadas por la presencia de gente “extraña” en distintas comunidades de Pueblo Nuevo limítrofes con Sinaloa.

Es que leíamos por la mañana una nota informativa en la que se asegura que el DIF Estatal está echando la mano con materiales diversos a las familias desplazadas. Entonces hay o no hay.

Y es cierto, los perjudicados aseguran que en la mayoría de los casos nadie les dijo nada ni les causó mayor daño como para abandonar sus casas, pero ellos aseguran que la zozobra se respira y que por eso se salieron. ¿O sea?

Nuestras más sentidas condolencias por el fallecimiento de Alfonso Joel Rosas Torres, miembro de distinguida familia en Durango, quien sobresaliera a mitad de los ochentas por su triunfo electoral sobre Máximo N. Gámiz Parral.

Máximo estaba llamado a “aplastar” en las urnas al novato Alfonso Joel, y la sorpresa se dio que aquel muchacho inexperto y sin ninguna experiencia previa ganó por más de tres mil votos de diferencia.

Recordamos a Alfonso Joel porque coincidimos en la Facultad de Derecho en 1984 cuando intentó hacer la carrera de leyes, pero… precisamente su distracción en la campaña exitosa lo obligó a retirarse.

Descanse en paz, nuestro amigo Alfonso Joel Rosas Torres…

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